27 dic. 2012

Escarmiento

Sin título, Cirilo Martínez Novillo


Apareció caído en medio del maizal. Le atamos el cuerpo, bien derechito, a una estaca y clavamos sus alas extendidas a un palo horizontal. El ángel cumplió su función: no hubo tordo aquel año que osara acercarse a la milpa.

20 dic. 2012

A la carta



En el Instituto de Biotecnología y Genética les dieron una explicación rudimentaria: “Bastará con rebuscar entre los cromosomas de ambos y seleccionar aquellos caracteres que conformen el hijo deseado”. El procedimiento resultó un éxito y ahora lucen orgullosos un retoño de cabello rubio, ojos azules, inteligencia superior, alto, fuerte y sano. Los inquieta un poco el ritmo marcial que adoptan los movimientos del bebé cada vez que oye música militar y esa mirada altiva que a veces les dirige, como si contemplara una pareja de cucarachas.

Este micro participa en la convocatoria de Acuática Un relato antes del fin del mundo.

18 dic. 2012

Crónicas de la despensa



La Lechera remilgada y pizpireta de los botes de leche condensada, los negritos del África tropical que cultivando cantaban y el príncipe de un misterioso reino llamado Beukelaer protagonizan el relato, inspirado en una fotografía de Annick Galimont, que me publican hoy en La cámara de escribir. Allí pueden leerlo, si lo tienen a bien.

11 dic. 2012

Regalo sorpresa

Juanlu se pasó por el blog a pescar historias que ilustrar y encontró una que le inspiró este estupendo dibujo. Desde el domingo lo tengo en la pantalla del móvil y ahora lo comparto para que lo disfrute todo el que pase por aquí. Relato e ilustración formarán parte del futuro libro virtual Colaboraciones III, que seguirá a los muy recomendables Colaboraciones II y Colaboraciones.

Reputación


Juan Luis López, Reputación

Toda isla desierta acoge con alborozo las huellas del primer náufrago que arriba a sus playas. Y las del segundo. Incluso las del tercero. A partir de ahí despertará el recelo de sus congéneres y, si el número se aproximara a la docena, será condenada al ostracismo por accesible y casquivana.

6 dic. 2012

Los posesos

Vrubel, Cabeza de demonio


Con la derecha asperja la capilla de agua bendita, con la izquierda blande un racimo de rosarios. Su voz imperiosa ordena a los diablos que liberen a sus huéspedes. Los endemoniados se retuercen, arrojan espumarajos y cristales por las fauces abiertas, reniegan en griego y arameo. De la boca del anciano macilento que yace bajo el púlpito surgen uno, dos, siete bellísimos súcubos que cimbrean sus caderas rotundas al compás de las plegarias. Los exorcizados se arrojan sobre ellos en tropel y entre los altares se inicia una frenética orgía. El sacerdote contempla el espectáculo, desconsolado e impotente, hasta que hace su aparición ─rizos oscuros, rostro angelical─ un íncubo impúber que, guiñándole el ojo lleno de picardía, lo toma de la mano y lo incorpora alegremente a la fiesta.

En el mes de octubre homenajeamos a Albert Camus en la Marina de Ficticia. La consigna era escribir un micro con el título de alguna de las obras del escritor francés. Esta fue una de mis aportaciones.

27 nov. 2012

Nubes

Castillo de Zuheros (Córdoba)


Las nubes se alejan en la tarde
como velas de naves
en las que no nos atrevimos a embarcar.



18 nov. 2012

En "La cámara de escribir"

En el tercer número de la revista digital LCDE aparecen dos micros míos, junto a una mini entrevista. La revista se encuadra en el proyecto La cámara de escribir, cuyos autores describen así:


“La Cámara de Escribir” es un proyecto creativo que busca la interrelación entre fotógrafos y escritores para obtener una nueva dimensión de ambas experiencias. Un espacio nebuloso en el que se pueda jugar, imaginar, ponerse a prueba, experimentar y donde las palabras se conviertan en imágenes y las imágenes en palabras. Es independiente cuál de ellas inicie el intercambio, lo importante es que del resultado nazcan nuevas emociones, puntos de vista, proyectos e ilusiones.
La "Cámara" está abierta a la participación de todos los fotógrafos y escritores que deseen crear en común.

Alex Nogués, la invitación ha sido un honor para mí, muchas gracias.


12 nov. 2012

Ejemplares

René Magritte, The lovers I


Siempre que se separan se despiden con un beso en los labios. Siempre se llaman "amor" o "cariño". Cenan en el mismo restaurante todos sus aniversarios. Siempre hacen el amor los sábados por la mañana. Ella siempre piensa en su primer novio; él, en la secretaria de su jefe.

5 nov. 2012

Divino rigor

Gustave Doré, Dante y Virgilio entre los envidiosos



El buen Maestro dijo entonces: En este círculo se castiga la culpa de la envidia, pero las cuerdas del azote son movidas por el amor.
Dante, Purgatorio


Sor Martina, la más reputada repostera del convento de Santa Perpetua, nunca olvida orar por el ánima de sor Remedios. Las miradas burlonas que esta le dirigía cuando se le quemaban los almendrados han de haberla condenado al purgatorio. Y una satisfacción secreta la estremece al imaginar, cosidos con alambre por haberse alegrado del mal ajeno, aquellos dulcísimos ojos violeta.


27 oct. 2012

Módulo de mujeres


Fotografía de Nino.Modugno en Flickr


Mariela regresa de la guardería improvisada en la celda 54 y agita orgullosa un folio emborronado de acuarelas.

 —Qué bonito, mi niña, ¿es una mesa?

 —¡Si la mesa es amarilla y tiene patas! Mira, mami: cuadrado, azul, con rayas. ¡Es el cielo!



6 oct. 2012

A escondidas

Nelson Vianey, Liberty



En los raros momentos en que no la contemplan traslada la antorcha al brazo izquierdo y activa el derecho para desentumecerlo. Vuelta a su posición inicial, contempla con envidia los barcos que se alejan por el Hudson. Nadie sabe como ella que no hay esclavitud mayor que la de convertirse en símbolo.

Mini ganadora en la Regata de la Marina de Ficticia. Agosto 2012. Jurado, Pablo Gonz.

28 sept. 2012

Historias, historias, historias



El día en que murió don Álvaro no llovió en Mondoñedo. En la portería del paraíso lo aguardaba Pedro, con un libro antiguo lleno de páginas en blanco y una pluma de ave del año mil y pico. Rápido corrió el rumor de que el gallego lo llenaría con relatos de magos, damas melancólicas y sirenas griegas; semblanzas de campesinos, curanderos y boticarios; travesías marineras de mozos que aprendían a vivir y de viejos comerciantes llenos de nostalgia; vagabundeos de ánimas y sochantres y fugas de rubios condotieros. Tanto fue el alboroto entre ángeles y bienaventurados que las nubes, impacientes por comenzar la lectura, no se acordaron de llorar.

Información sobre el autor homenajeado se puede obtener en:

23 sept. 2012

La mujer del preso

Peter Halley, Prisión
Jamás falta al vis a vis mensual que él solicita. Ajena, como siempre antes, permite que se derrame en su interior con urgencias cerriles. A ella el orgasmo le viene más tarde, cuando el golpear de cada puerta a sus espaldas resuena en homenaje a su doble libertad.

19 sept. 2012

Maqueta

 
Pecera, ilustración de Amparo Martínez Alonso (Petra Acero)

En cuanto depositaron la caracola en la esquina del acuario desportillado, los niños contemplaron atónitos cómo brotaba de su interior la arena que cubrió el lecho de cristal. Después vieron surgir rocas de formas caprichosas, el agua que se agitaba con suavidad de bonanza, estrellas y caballitos de mar, peces de colores, escualos diminutos, el pecio semienterrado de un galeón holandés, dos ballenitas azules y un submarino nuclear en miniatura que vomitaba, por la rendija abierta en el casco corroído, su bilis de plutonio.

Este texto participó en la convocatoria permanente de  microrrelatos ecologistas que Luisa Hurtado celebra los lunes en su blog Microrrelatos al por mayor. Si tienes un micro con este tema, no tienes más que enviárselo y esperar su publicación.

14 sept. 2012

Negaciones

Fernando Sáez, El resorte


El escritor moja la pluma en el tintero antes de dar fin a su historia. De repente, el muñeco de resorte se dispara desde la página recién escrita haciendo vibrar la luz del quinqué.

—Estás mintiendo —acusa con su voz aflautada—. Has insinuado que yo estaba interesado en la bailarina.

El cuentista, sobresaltado, guarda silencio.

—Además, tú sabes que nunca hubiese causado mal alguno al soldadito. Era noble y valiente, sobrellevaba con dignidad su cojera. Y yo —añade tras un momento de duda—, yo lo amaba.

La palabra resuena como un golpe. La sombra del juguete se agranda en la pared. El escritor vuelve la hoja con energía, para encerrarlo de nuevo en el cuento, pero su personaje alcanza hacerse oír por última vez:

—Me envidias porque no soy un cobarde como tú, ¿me oyes? Porque me atrevo a proclamar con la cabeza alta quién soy y a quién deseo.

La pluma vuelve a correr sobre el papel. Ante el desconsuelo de su enamorado, el soldadito cae al fuego de la chimenea. Una ráfaga de viento arrastra a la bailarina junto a él. Ambos se funden en un único corazón. De plomo.

15 ago. 2012

Furtiva

La biblioteca, Maria Helena Vieira da Silva


Llega los viernes, media hora antes de cerrar, y se demora eligiendo los cuatro títulos que está permitido retirar en préstamo. Desde el mostrador observo cómo procura apurar el tiempo, esperanzada en que, con mis prisas por acabar la jornada, su acción pase desapercibida. Cuando sale por fin, la bolsa de libros en bandolera, me dirijo al tercer anaquel de la derecha donde, entre Los tres mosqueteros y El cuarteto de Alejandría, ha depositado la novela impresa y encuadernada artesanalmente —Las sombras del enigma, por Ángela Duque— que yo, como cada semana, arrojo al contenedor de la basura.

31 jul. 2012

Paraíso de amor


Henry Edmon Delacroix Cross, El naufragio



Mr. Smith alcanza la playa. Con sus últimas fuerzas carga el cuerpo desmayado de Amanda, la bella vocalista de la orquesta, hasta depositarlo bajo los cocoteros. La isla los recibe umbría, fértil, preñada de aventuras, y Mr. Smith empieza a dar por bien empleados los gastos del crucero, capricho de su esposa que terminó en desastrado naufragio. De repente su flamante dicha se empaña: en dirección a la playa y sobre un colchón hinchable, el orondo cuerpo de Mrs. Smith se perfila en el horizonte.

Haciendo visera con su mano derecha Mr. Smith ve cómo, tras el colchón, aparece el fornido monitor de gimnasia acuática, quien ayuda a Mrs. Smith a incorporarse y la guía, entre arrumacos, hacia el bosquete de cocoteros.

Mr. Smith se debate entre la incredulidad y unos tibios celos hasta que el despertar de Amanda lo devuelve a la felicidad. Felicidad que durará el tiempo que tarde en advertir la emoción que chispea en los ojos de la joven y en los de su mujer al descubrirse de nuevo juntas, sanas y salvas.

25 jul. 2012

Emboscada

Jim Dine

Nunca debí abismarme en aquellos ojos negros. Los párpados cayeron de improviso y no contemplo el mundo más que a través de los barrotes curvos que forman las pestañas.


19 jul. 2012

Rescatados

Salvador Dalí, Venus y marinero

Para el marinero de primera Patrick O’Connor lo peor no es el roce áspero del calzón de lino en las caderas, ni las ampollas de los zapatones de cuero en sus pies hechos a la libertad, ni siquiera tener que conformarse con contemplar de lejos a su Janet, la melena salvaje sometida por las tenacillas y la tibia cintura aprisionada por un corsé implacable. Lo peor es oírla vomitar por la borda, a escondidas, y adivinar el motivo que la lleva a azuzar con urgencia los avances amorosos del capitán Longfellow, ese petulante caballero que la conoce tan solo como Lady Jane.

14 jul. 2012

Reputación


Arpad Szenes, El archipiélago

Toda isla desierta acoge con alborozo las huellas del primer náufrago que arriba a sus playas. Y las del segundo. Incluso las del tercero. A partir de ahí despertará el recelo de sus congéneres y, si el número se aproximara a la docena, será condenada al ostracismo por accesible y casquivana.

29 jun. 2012

La invitación del mar

Amaya Espinoza, "Y allí le encontró con tan poderosa fuerza"



A Joaquín Velasco, solanero.

—Mire vuesa merced que otros caminos hay para el retorno. Pues bien pudierais embarcar en una de estas ágiles galeras y marchar a liberar con la fuerza de vuestro brazo a los tristes cautivos que se consumen en los baños de Argel. Piense que no hubo caballero andante que diera mayor prueba de fidelidad a su dama que la que vos daríais al resistir el encuentro con las sirenas sin necesidad de cera que os taponara los oídos ni de cuerdas que os ataran a mástil alguno, sino tan solo por el amor que la sin par Dulcinea os inspira. Más tarde, tras atravesar las columnas de Hércules, os enfrentaríais a los terribles Sargazos que secuestran los veleros y batiríais vuestro brazo con aquellos gigantes patagones, los cuales, derrotados, embarcarían con vos para rendir pleitesía a vuestra señora. Fácil sería, entre tantas como pueblan el Pacífico, que conquistaseis para el fiel Sancho la ínsula prometida. Y ya por fin, emulando al capitán Elcano, bordearíais el cabo que llaman de Buena Esperanza para arribar a la gentil Lisboa y, a través de la Extremadura, llegar a vuestro lugar, donde, cubierto de gloria, cumpliríais la promesa de retiraros por un año que os arrancó el de la Blanca Luna. 

El de la Triste Figura acerca por última vez a su oído la caracola y la arroja lejos de sí. En el silencio de la noche manchega la brisa estremece apenas el mar de los trigales.

24 jun. 2012

Virtuosismo

Gloria Torner, Caracola

En las noches de mar en calma el sonido de la caracola desgarra el silencio. Su timbre melodioso alcanza tesituras de soprano. Los marinos, confundiéndola con el canto traicionero de las sirenas, modifican la derrota de sus naves para evitar la isla. Lejos de desesperarse, el náufrago dedica las horas infinitas al perfeccionamiento de su sofisticada técnica instrumental.

21 jun. 2012

Bienaventuranza

Salvador Dalí, Estudio para La pesca del atún


La estrella los guió desde Jerusalén hasta este Finisterre. Por no perder su rastro talaron los carvallos, improvisaron naves y se enfrentaron a la galerna. 

Cuando amainó, vimos el mar teñirse de rojo e hicimos resonar las caracolas. Los hombres de la aldea acudieron en silencio y, entre todos, echamos los palangres a la luz de la luna. Así fue como, durante cinco días, nos mataron el hambre aquellas benditas tintoreras, cebadas con carne de cruzado.

12 jun. 2012

Blanca (o negra)


Laurette tuvo que pasar mucho tiempo tras la cortina de seda roja espiando a Luz Celinda, antes de atreverse a pinchar en un tablón tres alfileres de Kobayende que había escamoteado a la bruja y a moldear con cuidado en torno a ellos una delgada figura de cera. Coronó el muñeco con un mechón de cabellos crespos arrancados a Enmanuel en una pelea y lo consagró con fuego, agua, aire y tierra. Después, muy despacio, un algo cada día, fue retirando las agujas hasta que, ante el asombro de la madre y la incredulidad del médico blanco, las piernas muertas del hermanillo comenzaron a sostenerlo y desapareció la nube que le empañaba el ojo izquierdo.

Ahora que Enmanuel camina orgulloso hacia la escuela y aprende a defenderse por sí mismo, Laurette sabe que debe restituir a hurtadillas cera y alfileres –¿qué castigo no tramará Luz Celinda si la descubre como autora del robo?– ; pero cada vez que se cruza con el grandullón que los hostigaba mientras ella tenía que llevarlo a cuestas, el que arrojó entre burlas aquella piedra que dejó tuerto al pequeño, decide guardarlas por un tiempito más.

7 jun. 2012

Hambre de gloria

Fotografía de Lucas Ninno en Flickr


Todas las tardes, al salir del colegio, jugábamos al fútbol en el solar. Solo que yo, chiquitajo y recién llegado al barrio, me las pasaba chupando banquillo. Hasta el día en que, arrimándome al grandullón que hacía de entrenador, levanté la tapa de la fiambrera. “Núñez, de delantero”, gritó el Joaqui mientras se apoderaba del almuerzo al que yo había renunciado a mediodía. A partir de entonces, conseguí jugar unos minutos de cada partido, los mismos que el Joaqui empleaba en devorar con apresurados mordiscos aquellas tortillas jugosas y tentadoras, la especialidad de mi madre.

Podcast sobre microrrelatos

1 jun. 2012

Miércoles de ceniza

Fausto Olivares, Carnaval veneciano


Arrodillada en el reclinatorio, la condesa se pierde en devociones. Junto a ella el conde, recién despojado de tabardo, máscara y tricornio, contempla, entre vapores de incienso, los doloridos estremecimientos del joven oficiante. Pese a la gloria del todopoderoso rival, no duda que las próximas carnestolendas sus dedos triunfantes volverán a arrancarle el disfraz de mujerzuela y se demorarán recorriendo nuevas marcas rosadas, las huellas que la contrición y el cilicio dejan, año tras año, en la cintura del amante vencido. 

El mes de marzo en la Marina fue de carnavales y tuvimos una jurado de lujo, Luisa Valenzuela.  Los tres textos galardonados, así como las numerosas menciones se pueden leer en el Arca Ficticia.

25 may. 2012

La niña coja

Procedencia de la imagen




Lo que le gusta del tío Juan es que le saca caramelos de la nariz y moneditas de las orejas. Lo que no le gusta es que le crezca la varita entre las piernas, ni el sabor de esa poción que hará que ande como las demás si nunca, nunca, le cuenta a nadie que él es un mago.

24 may. 2012

Alegrías



El último mes ha sido para mí muy, muy agitado y no he tenido tiempo de agradecer este estupendo regalo. El pasado mes de febrero mi amiga, compañera y vecina Maribárbola y yo ganamos la porra de la Marina de Ficticia (esto viene a ser como el premio del jurado popular, por votación entre los participantes) y como premio, además de que nuestros relatos aparecieron publicados en el Arca Ficticia, nos encontramos con la sorpresa de que Juan Luis, el infatigable Luiyi (que, por cierto, también es compañero nuestro de profesión), había realizado sendas ilustraciones para ellos. Aquí dejo la mía, aunque, por supuesto, la voy a colocar también junto al micro, porque las cosas tienen que estar en su sitio.



Y además, he vuelto a recibir el Liebster (el primero me lo otorgó el simpar Guillermo Escribano), esta vez de manos de una auténtica bruja buena, de chocolate nada menos. Puri Menaya es escritora de literatura infantil, microrrelatista, poeta e impulsora de una micronovela por entregas ilustrada a todo color. No sé si será el mejor, probablemente no, pero hay uno de sus micros que leí en la primera vez que pasé por su blog y que nunca se me ha olvidado, eso dice mucho de una pieza (uf, que extraño me resulta usar esta palabra). Trata de amor y calzoncillos, no dejéis de leerlo, bucear en entradas antiguas para descubrir o redescubrir joyitas es un placer del que nos privamos por estar siempre atentos a las novedades. En cuanto al Liebster, afortunadamente no tengo que continuar la cadena porque ya hice mis deberes, que mi trabajito me costó quedarme solo con cinco bitácoras.

19 may. 2012

Encadenados

Caravaggio, El tañedor de laúd

En cuanto llegó a oídos del rey que tenía la virtud de detener el tiempo con los sonidos que arrancaba del laúd, no dudó en cegarlo y mantenerlo prisionero en su cámara. Las noches de placer del monarca se dilataban hasta que el dolor en las yemas de los dedos impedía al muchacho seguir tocando. 

Derrocado el tirano, los encallecidos dedos del joven tocan infatigables bajo la tronera de la mazmorra donde yace. Y así, el don maravilloso de la música les prolonga eternamente la agonía.

14 may. 2012

Liebster Blog Award



Guillermo Escribano, desde Ecce appropinquat hora me envía este regalo envenenado, que me haría mucha ilusión sin no conllevase la penitencia de seleccionar cinco blogs (con menos de doscientos seguidores) para seguir la cadena. (Es broma, Guillermo, te lo agradezco un montón). Entre tanto y tan bueno es difícil elegir (además, como no corra todos los blogs de mi lista habrán recibido ya su premio). Salvo en el caso del elefante, he decidido alejarme del círculo de escritores que participamos en las microquedadas madrileñas o en la micronovela Cienmanos, puesto que ya nos conocemos bien. Y, sin más dilaciones, mis premiados son:

  1. El elefante funambulista, inevitablemente, porque siempre he sentido una gran complicidad literaria con su autor.
  2. Ni vara ni cuchillo, por la sensibilidad y la elegancia de la narrativa de Mónica Ortelli.
  3. Cuentos mínimos, porque María José Barrios ha vuelto a retomar su excelente blog que andaba parado hace mucho tiempo.
  4. Cotidiano apocalipsis, de Vittt, porque sí.
  5. Plasticidades, el blog de Alfonso Pedraza, por su entusiasmo y entrega a la minificción.

Las reglas del Liebster son:
  1. Copiar y pegar el premio en el blog y enlazarlo al blogger que te lo otorgó. 
  2. Señalar tus cinco blogs preferidos con menos de 200 seguidores y escribir comentarios en sus blogs para que conozcan que han recibido el premio, 
  3. Y, por último, esperar a que esas bitácoras continúen con la cadena y elijan a sus 5 blogs preferidos.


13 may. 2012

Cienmanos, capítulo 33



Este tierno y delicado dibujo de Jessica Leiva Cantero ilustra hoy mi colaboración en la micronovela Cienmanos.

La lista de agradecimientos es larga:

A Jessica, por su arte,
a Manuela, por la corrección,
a Puri, mi querida bruja de chocolate, por la idea, la constancia, los ánimos,
a Ángeles, por la revisión de la trama,
a Rubén, Marina y Pablo, por administrar,
a Laura, por sus imprescindibles reseñas,
al resto de escritores y dibujantes, por hacer realidad este proyecto disparatado y apasionante,
a los lectores porque qué sería de nosotros sin ellos.

11 may. 2012

Deseos cumplidos

Imagen de El Cartero


Sí m'hija, aquí se lo escribí, todo bien detallado: hojas de girasol, para atraer al hombre; velas y rosas rojas, para hacerlo su novio; baños con pétalos de rosas blancas, para casarse pronto; y unas hojitas de romero en el ramo de novia, para que el matrimonio dure para siempre. Pero para siempre, siempre, ¿eh? Mire que se lo advierto. No vaya a ser usted una de esas que me hacen barrer todas las noches el portal antes de montarme en la escoba para reunirme con las colegas. ¡Perdido de flores mustias me lo tienen siempre intentando deshacer el conjuro, las malagradecidas!

6 may. 2012

Pírrica

Procedencia de la imagen


Me lo encontré casualmente al salir de la confitería La Gloria —todos los viernes acompaño a mi madre a la capilla del Santo Ángel para la misa de siete y la espero allí, merendando chocolate con churros—. Seguía teniendo la misma sonrisa mezcla de seducción y desvalimiento con la que me conquistó tantos años atrás; aquella tras la que se atrincheraba un carácter inestable y sombrío que me había desquiciado durante casi tres años. Me contó que había escrito una novela. Hay mucho en ella de aquel noviazgo nuestro, casi adolescente, dijo. 

Como una boba, me apresuré a comprarla. Eran unas memorias autoeditadas, su ajuste de cuentas con el mundo. Y allí estaba yo, bajo nombre supuesto, seis renglones en la página 225. Me sentí estafada.

A la mujer por la que me dejó le dedicaba una línea, en la 314. No muy halagüeña. Seis a uno; después de todo, los diez euros no resultaron tan mala inversión.

30 abr. 2012

Terapia conductual



Cuando empezaron los primeros achaques pensó que no podría vivir sin él y, por primera vez, lamentó haberse casado con aquel buen hombre que le sacaba casi veinte años. La localización de la sepultura —en la zona más transitada del cementerio, soleada en invierno, fresca en verano—, su empeño en mantenerla aseada y cubierta de flores y la paz que encuentra al desgranar allí cada tarde sus pequeñas cuitas han contribuido a que Doña Celia acepte la situación. Solo falta, para organizar el solemne funeral con que sueña, que su querido, futuro difunto se decida por fin a morirse.


Esta fue mi participación en el estupendo concurso En 99 palabras organizado por Miguel Molina, en cuyo blog (En 99 palabras) se pueden leer lo microrrelatos ganadores.  

10 abr. 2012

Utopía

Rudolf Lutz, Utopía


Controlada la superpoblación mundial, el reparto equitativo del trabajo hace desaparecer el desempleo. Reina la paz. Las especies amenazadas se multiplican, se regeneran los bosques, se detiene el cambio climático. Tú te enamoras de mí hasta los huesos. Yo soy total, absoluta, completamente feliz pongamos con… tu hermana pequeña o, quizás, tu mejor amiga.

6 abr. 2012

Poesía, sin que sirva de precedente

Campos de Soria, atravesados por el Duero, desde el castillo de Gormaz.


Estoy muy contenta por haber conseguido un accésit en el III Premio de Microrrelatos Temáticos de la editorial Hipálage.  Como el texto, fruto de las segundas Microjustas, ya ha aparecido en este blog dos veces, una para leer y otra para escuchar, no lo voy a colgar de nuevo. En cambio voy a dejar un poema que no ha ganado, pero ha sido seleccionado para figurar en la antología Memoria y Euforia, producto de la convocatoria del II Premio de Poesía Gozosa, Amatoria y Erótica convocado por la misma editorial. Algo tienen en común los dos textos. El primero lo escribí en el coche, la primavera pasada, mientras me dirigía a Palencia, al llegar al hotel conseguí enviarlo antes de que ningún rival me hubiese pisado el tema (robo, era). El segundo evoca un viaje a Soria en 2010 aprovechado también las vacaciones de la feria de abril sevillana. Recorrer Castilla en primavera en buena compañía, eso es para mí la felicidad.


Carta urgente

La luz dorada es la misma de entonces,
los vencejos han vuelto puntuales
a girar en el cielo del crepúsculo,
aún me busca tu mano entre las sábanas
y nuestros pies codician los caminos.
Son regalos que trae la primavera,
fruta madura, más no por ello ajada,
perfumada de amor y de silencio.

31 mar. 2012

Las cosas en su sitio

Ilustración de Juan Luis López Anaya
¡realizada expresamente para este micro!




La bala, en la sien. La pistola, en la mano derecha. El vaso de ginebra, sobre la mesilla de noche. La mancha de sangre, empapando el colchón. Las cartas de amor, desordenadas entre las sábanas revueltas y, junto a la mano izquierda, la última, en la que Sara le anunciaba la ruptura. Se retira, comprueba la escena con satisfacción y sale sin quitarse los guantes. A compartirlo se había terminado acostumbrando, pero verlo penar por la otra era más de lo que estaba dispuesta a soportar.

Publicado en El Microrrelatista, ganador de la porra de la Marina de Ficticia en el mes de febrero ex aequo con Geografía humana, de Maribárbola.

24 mar. 2012

Espina





Apretando entre las uñas de los pulgares, la extraje sin dificultad. De la pasión me olvidé al instante; el corazón no tiene secuelas; la herida del pecho, en cambio, no para de supurar y el estropicio que me hice en las costillas dice el traumatólogo que no va a tener remedio.

21 mar. 2012

Remedio

José Hernández, La máscara del olvido


Se consuela consumiendo la dulce flor del loto. No desea olvidar su abandono, solo —si él regresara— poder enamorarse de nuevo, como si nunca lo hubiera conocido.


Esta fue mi apuesta en la primera ronda de las IV Microjustas literarias. Pasé por los pelos, pero recibí una apasionada defensa, que agradezco, del beligerante señor Casquillo. El tema era el loto, claro.

15 mar. 2012

Despertar

Esteban Tranche, No sé cómo decirte: lo


Tengo que decirte algo… lo apunté en una agenda que estoy harta de buscar. Será mejor que me largue. Total, tú no tienes interés en escucharme, y yo ni siquiera recuerdo quién coño eres.


10 mar. 2012

Ansias digitales

Antonio Tápies


Tengo que decirte que se me ha abierto una boca en cada dedo. Las diez están deseando aprender a besar.

Segundo lugar en la Marina de Ficticia, enero 2012. En esta ocasión la jurado fue la dramaturga y narradora argentina Patricia Suárez.

8 mar. 2012

Presentación de Cien Fictimínimos en Madrid



El próximo sábado 10 de marzo a las 20 horas se presenta en Tipos infames, libros y vinos, calle San Joaquín nº 3 (Madrid), el libro Cien Fictimínimos, antología de microrrelatos que se edita con motivo de los diez años del taller de minificciones de Ficticia.  Como tengo la suerte de haber colado dos textos y, además, muchas ganas de conocer a los ficticianos que residen en España, no pienso perdérmelo. Aprovecho para invitar a quienes lean esta entrada y deseen compartir un rato de microliteratura.

5 mar. 2012

Amor compartido

Pedro Fernández Cuesta, El amor y la muerte IV

Tengo que decirte que renuncié a disputarles tus orejas delicadas, tus ojos de paloma, tus pechos firmes y generosos, el culo abundante pero prieto. Yo estaba loco por tus huesos. No me decepcionaron ni el tuétano sabroso ni el caldo espeso y lleno de sustancia. Además soy el único que, una vez pulidos y mondos, conserva de ti algo más que el recuerdo.



Tercer lugar en la Marina de Ficticia, enero 2012. En esta ocasión la jurado fue la dramaturga y narradora argentina Patricia Suárez.

3 mar. 2012

Adiós, princesa

Giorgio de Chirico, La vuelta de Ulises


Tengo que decirte que Circe no es maga, sino una rumana que conocí en Barcelona; Calipso, una vecina del barrio que cuando chica estaba colgadísima de mí; y Polifemo, el colega que se turna conmigo en el camión. Yo tampoco me llamo Ulises. La historia la leímos en el tuto, con la profe de Lengua, aunque yo te la he contado a mi manera, claro. Lo que sí es verdad es lo de Penélope. Nos casamos hace tres años y ahora que está preñada me sabe mal seguir poniéndole los cuernos. Se pasa el día tejiendo patucos y no hay quien le quite de la cabeza que le pongamos Telémaco al crío.


Cuarto lugar en la Marina de Ficticia, enero 2012. En esta ocasión la jurado fue la dramaturga y narradora argentina Patricia Suárez.

28 feb. 2012

Caprichos

Eduardo Laplante, Santiago de Cuba (1856)

Unos dijeron que era la alegría del cincuentón por haber conquistado a la más bella damita de todo el oriente; otros, que pretendía hacerse perdonar los remotos orígenes de la niña Gloria, que se traslucían en el canela claro de la piel y en los salvajes rizos negros; los más, que quería dejar claro quién era el más rico hacendado de la zona. El caso fue que Fabricio Curet hizo traer para su boda la última novedad de París, un globo aerostático desde el cual los invitados podrían admirar los cafetales que cimentaban su fortuna. Pero los pulsos de la novia se alteraron cuando Fabricito, el sobrino del patrón, recién llegado de Francia, se inclinó a besarle la mano. El mismo día de la ceremonia, de madrugada, la niña Gloria burló la vigilancia de su madre para encontrase con él en la barquilla del globo. Cuentan que no encendieron el horno, que el solo ardor de los jóvenes amantes elevó la temperatura del gas y que ascendieron a una altura tal que ni las águilas lograron ver hacia dónde los arrastraban los vientos.

15 feb. 2012

Naufragio

Collage de Carmen Rapallo

—Este gordo ocupa demasiado sitio —insinuó el de la cicatriz en la mejilla—, en su lugar cabrían siete de los nuestros. El capitán, garfio en ristre, arrojaba por la borda a cuantos pretendían desbancarme. —Son jóvenes y fuertes —me explicó caballerosamente—, tienen más posibilidades de llegar a nado. No tardaron en ser pasto de los tiburones. Los ocupantes del bote, por el contrario, alcanzamos la isla sanos y salvos. Ahora el capitán acaba de enviar a sus hombres por leña. —Para la cena —ha dicho guiñándonos un ojo. Sin duda es hombre de recursos; aún así, no logro imaginar qué es lo que piensa darnos de comer.

5 feb. 2012

Viendo pasar

Salvador Dalí, Muchacha en la ventana

Era uno de los pocos cuadros que mi abuela había terminado: tenía poco tiempo y al abuelo le fastidiaba aquella afición suya de señorita burguesa. Su hija mayor, casi una niña, aparecía de espaldas, con el pelo recogido en un moño bajo y la falda a la rodilla. La silueta frágil se apoyaba en el quicio de una ventana abierta de par en par al paseo marítimo, la isla con el castillo al fondo.

La abuela lo pintaba a poquitos —la enfermedad no le permitía grandes esfuerzos—, y consiguió acabarlo unos días antes de morir. Es tuyo, mi niña, para que nunca olvides que hay un mundo más allá de esta casa, le dijo.

Tía Mercedes tuvo que romper con un novio para afrontar sus responsabilidades recién adquiridas. Se convirtió en madre de seis huérfanos, administradora del hogar y, más tarde, enfermera del abuelo. Tras la muerte de este mantuvo la casa abierta a hermanos y sobrinos que siempre encontrábamos un plato en la mesa, unos oídos dispuestos a escucharnos, un dulce o un bizcocho guardado en la caja de lata.

Yo creo que, a su manera, era feliz; pero el día que me contó la historia del retrato, después de señalar la precisión del dibujo, la delicadeza de la pincelada y la armonía de los colores, no pudo evitar añadir en susurro: ¡Ojalá madre me hubiera pintado una puerta!

25 ene. 2012

Los otros

Ilustración del pintor Jaceck Yerka

Aunque se dejan ver en raras ocasiones, esas criaturas siguen habitando entre nosotros. De costumbres nocturnas, duermen hasta altas horas de la mañana y permanecen refugiadas en sus escondrijos durante el día. Al caer el sol salen a merodear con sus congéneres y no regresan hasta que los alertan las primeras luces del amanecer. En esos últimos momentos de actividad antes de dejarse caer rendidos los oímos arrastrar muebles, abrir y cerrar cajones o dejar correr el agua de grifos y cisternas. Una desaforada voracidad los lleva a atacar nuestras reservas de provisiones dejando tras de sí un rastro de migas, cáscaras y mondas que me veo obligada a recoger sin desmayo. A veces encuentro, esparcidos por el salón o los baños, otros despojos nauseabundos que confirman su presencia. Solo los veo el viernes por la tarde, cuando antes de marchar me acechan en el pasillo y, entre dientes, solicitan la paga semanal.

Primer lugar en la Marina de Ficticia, enero 2012. En esta ocasión la jurado fue la dramaturga y narradora argentina Patricia Suárez.

19 ene. 2012

Cruce de trenes

Edward Hopper, Compartimento C, coche 193


Estaba revisando los últimos pedidos cuando nos detuvimos para ceder paso al expreso. La luz del vagón se apagó, levanté la vista del listado y la vi a través de las dos ventanillas. Ha perdido los rasgos infantiles, pero aquellos eran sus rizos, indomables a cualquier peinado, y suyos los ojos castaños que, adivinándome en la oscuridad, lanzaron una mirada de súplica. Incluso reconocí el libro que llevaba entre las manos, una antología de los cuentos de Andersen que Luisa y yo le regalamos cuando cumplió diez años.

Desde entonces no he dejado de hacer gestiones. La compañía ignora adónde se dirigía aquel expreso. El maquinista asegura que el cercanías no se detuvo antes de llegar a la estación de Algobre. Lo peor es lo de Luisa: intenta convencerme de que hace cinco años que me despidieron de la fábrica de galletas y jura, entre sollozos, que el viernes pasado no me moví de casa.