28 dic. 2014

Última entrada

Me preocupa que mi identidad virtual comience a desplazar a la auténtica: tiendo a considerar amigos a quienes no son más que simples contactos y dedico demasiado tiempo a un gran escaparate en el que todos buscan ser oídos, pero nadie desea escuchar. Por ello, es mi propósito para el nuevo año abandonar mi actividad en la red, no sin antes despedirme de todos los que habéis seguido fielmente mi blog durante los últimos años.

Terminó de revisar el texto y, antes de dar al botón de publicar y de compartirlo en Facebook, Twitter y Google +, se apresuró a añadir:

Sé que no me va a resultar fácil, os mantendré puntualmente informados de mis progresos.

Relato participante en el mes de diciembre en ENTC con el tema "Tras las campanadas de Año Nuevo".

25 dic. 2014

Planes

Imagen generada con Wordle


Harto de ir tras él buscándole alternativa a sus fracasos, el B desbarató al A de una certera puñalada en la espalda.

18 dic. 2014

In sécula seculórum

Tumba de Perafán de Rivera en la Cartuja de las Cuevas (Sevilla)


Tal vez fue la turbidez repentina del aire, o el revoloteo agitado de la capa de polvo, o el olor a rancio perfume de violetas que se fundía con el del cuerpo que inicia su descomposición; lo cierto es que los mondos huesos de Lord Fishburne se estremecieron al comprender que su descanso había terminado. Lady Fishburne venía a instalarse junto a él en el panteón y esta vez ya no habría muerte alguna capaz de separarlos.

Publicada en el Arca Ficticia.

14 dic. 2014

La espera

Fotograma de la película Los otros, de Alejandro Amenábar



Llevamos toda la noche asomados a la barandilla de la escalera y solo ha pasado tía Berta, que nos cuida desde aquel día. Javi sigue diciendo que los Reyes sois vosotros. Yo sé que es mentira. Vosotros habríais dejado algo mejor que calcetines de lana gris y cuadernos de cuadritos.

Alex Garaizar ha tenido la amabilidad de incluir este microrrelato en Cincuenta palabras y pico, una publicación en la que aparecen doscientos relatos seleccionados entre los mil que han aparecido hasta el momento en el blog Cincuenta palabras

27 nov. 2014

Reacomodo

The secret, Richard Lindner

Cansado de que mis intentos de seducción se estrellaran contra su indiferencia, decidí casarme con la hermana de mi amada. Estaba convencido de que los inevitables encuentros familiares terminarían por hacerle descubrir que yo era el amor de su vida. Fracasé. No solo me rehuía en cumpleaños, bautizos y funerales, sino que al poco tiempo tuve que asistir, vestido de etiqueta, a su boda con un adonis rubio al que mira con ojos de ternera enamorada. Por fortuna, he encontrado la forma de aliviar mi despecho. Desde que el adonis me busca a escondidas en cada ceremonia, he comprendido que no soy el único que se casó teniendo en mente un plan alternativo.

Publicado en el Arca Ficticia por ser el microrrelato ganador en la Marina del mes de octubre. La jurado en esta ocasión fue Lucila Herrera y el tema "Plan B".

23 nov. 2014

Marcada

Espaldas, de Antonio López

La espera a la salida del trabajo y le pone la mano entre los muslos. La siente estremecerse, húmeda y entregada. Basta una seña para que lo siga a la cafetería más cercana y baje tras él las escaleras. Allí mismo, en el servicio de caballeros, la coloca de espaldas y la penetra con rabia, haciéndola gritar. Mientras, filma su nuca y sus gemidos, la melena sudorosa y la cicatriz inconfundible que le dejó en el hombro. Ella sabe que mañana su nuevo novio recibirá ese vídeo, como lo recibieron todos los que hubo antes. Y que él no volverá a buscarla. Salvo si necesitara dejar claro que esa mujer, que un tiempo fue la suya, sigue teniendo dueño.

Microrrelato publicado en el Arca Ficticia por haber ocupado, junto a otros cinco textos el primer lugar en la Marina del mes de septiembre. La jurado fue Adela Celorio y el tema, "amores tóxicos".

3 nov. 2014

Recreo

Petite wallpaper, de Mathilde, en Deviant art

Toca la sirena. Nerea sale al sol del patio y marcha hacia el corro de chiquillas que parlotean alegres mientras organizan la partida de balón tiro. Cuando la ven llegar, explota un silencio salpicado de risas contenidas. De pronto, a la voz de la capitana, una rubita de ojos claros, el grupo echa a correr tras la pelota.

Nerea queda plantada en medio del albero. Da media vuelta. Se acerca al escalón donde una criatura gruesa, de ojos bovinos, devora su pan con chocolate y le hace, entre dientes, la misma pregunta de todos los días.

—¿Jugamos a los cromos?

Creo que lo mejor de ganar una semana el Wonderland, que siempre hace ilusión, es que hagan un comentario sobre tu microrrelato tan halagador como el que se puede escuchar haciendo clic en la flecha del reproductor. Y oírlo en catalán y entenderlo también me ha encantado. Muchas gracias a Rosa Gil por su amabilidad y por mantener este concurso que tanto nos gusta a los micrrorrelatistas. 

12 oct. 2014

Instante

Into the World There Came a Soul Named Ida, de Ivan Albright



Era un señor calvo, algo chepudo, que pedía permiso para hacer una consulta rápida. Guarde su turno, como todos, le contesté con tono educado aunque tajante. De repente, tras los párpados abultados y las mejillas fláccidas apareció una sonrisa que rejuveneció su cara treinta años. Estaba a punto de llamarlo por su nombre cuando recordé que no me había teñido, que la cara se me llenó de arrugas, que he ganado seis tallas desde entonces. Desvié la mirada. Usted disculpe, murmuró, ya sin sonrisa. Su voz todavía tuvo el poder de estremecerme. Se giró con torpeza y marchó a colocarse en el último puesto.

Un antiguo despojo, camuflado.

6 oct. 2014

Sin retorno

Mujer con niño, de Montserrat Gudiol

A esta hora solo puede ser él. Los golpes resuenan con la urgencia de tantas veces en las que ha vuelto para exigirle dinero o para llevarse medio a la fuerza las pocas cosas por las que le darían algunos euros en el mercadillo. Había jurado no volver a abrirle, pero algo en el golpeteo nervioso la obliga a acercarse y desatrancar la puerta.

─Mama, me vienen siguiendo. Traigo un navajazo en la pierna.

Por el hueco a medias abierto asoma la cara pálida, sin afeitar, y tras ella el cuerpo vacilante, la sangre que desde la ingle empapa el vaquero gastado. La mujer lo deja pasar y cierra deprisa, mientras él se derrumba en el sofá desvencijado.

─Tráeme la merienda ─le pide zalamero.

Debería llamar a un médico, es una herida fea. Sin embargo marcha hasta la cocina arrastrando los pies y vuelve con un trozo de pan con chocolate. El muchacho devora y, al tiempo, la sombra oscura de la barba se vuelve pelusa dorada y se le redondean las mejillas.

─Cuéntame un cuento, anda.

La mujer se sienta en la mecedora, el niño se le acurruca en brazos. La historia de la luna y el lobo, que tanto le gusta, lo hace sonreír y entre los labios tiernos asoma la mella de una de las paletas. Pronto no se oye más que la respiración acompasada del bebé, el runrún de los balancines y el susurro bajito de la nana.

Dos nuevos aldabonazos la sobresaltan cuando está a punto de quedarse dormida. Tres tipos entran en tropel en busca del hijo y escudriñan violentos cada rincón de la casucha. Ella, de pie, curvando la espalda para contrapesar el abultado vientre, los deja hacer con una mezcla de tristeza y desprecio en la mirada. Hasta que al fin se marchan, convencidos de que allí no pueden encontrarlo.

Dejándose caer de nuevo en la mecedora, la mujer abraza su cintura fláccida. Mañana sin falta irá a pedirle al ginecólogo que le ligue las trompas.


Este cuento es uno de los catorce finalistas en el XII Certamen Internacional de Microcuento Fantástico miNatura 2014.

29 ago. 2014

De las funciones de la literatura

Pórtico de San Millán de Suso

La luz de la mañana de agosto se filtra a través de los robles. A paso cansino, un asnillo arriba a la puerta del cenobio. El viajero descabalga y, mientras los legos se ocupan del jumento, marcha hacia el locutorio con el paso resuelto del visitante asiduo. Largo rato despacha junto al abad, a quien muestra las cuentas, escrupulosamente registradas en un gastado pergamino. Son tiempos de bonanza. El aumento de los romeros que se desvían del camino a Santiago y se acercan al monasterio para visitar las reliquias del fundador ha hecho crecer las limosnas; las villas cercanas vuelven a cumplir con antiguos votos hechos a san Millán y sus tributos abarrotan de grano la cilla, de vino la bodega y de cabezas de ganado los prados.

Resuena en la campana la hora sexta. El anciano se alza satisfecho y, antes de dejarlo marchar, se dirige al joven clérigo con aire paternal, que mitiga un algo el tono admonitorio: «La comunidad os agradece vuestros desvelos, bien sabemos cuánto nos ha ayudado la Vida de San Millán, que vos habéis compuesto y que los juglares recitan en las plazas, a atraer a los peregrinos y a restablecer la piedad de nuestros pecheros. Mas, ¿en verdad os parece conveniente que conste vuestro nombre al final del escrito? Mirad, maestro Gonzalvo, que el maligno siempre acecha para hacernos caer en pecado de soberbia». Y, retomando la pluma con la que copia un gastado manuscrito latino, añade para sí: «¿A quién pensáis, iluso, que interesará conocer el autor de una simple obrecilla hecha en romance, esa lengua vulgar que solo sirve para que los vecinos se entiendan entre ellos?»

31 jul. 2014

De etiquetas

Procedencia de la imagen


Al principio parecía inconcebible que una de las más bellas descendientes de nuestro antiguo linaje se hubiera enamorado de un advenedizo tan poco glamuroso. Sin embargo, resulta conmovedor ver cómo le ofrece cada pieza capturada y cómo espera pacientemente a que ella succione con sus delicados colmillos hasta la última gota de sangre del humano, antes de lanzarse él a devorarlo. Ya hemos empezado a mirar con otros ojos su relación. Aunque, desde luego, no estamos dispuestos a invitar a ese zombi a nuestro castillo hasta que no sea capaz guardar un mínimo de modales en la mesa.


22 jul. 2014

Encadenado

Procedencia de la imagen


Ante la sorpresa de los invitados, que creen recordar haber leído sus necrológicas en los periódicos, incluso haber asistido a su capilla ardiente, el laureado escritor entra en la sala con la mirada perdida. Sin hacer la correspondiente reverencia a los anfitriones, se lanza sobre el crítico literario que lo acusó de plagio, casca su cabeza apretándola entre las manos y devora la nuez de su cerebro. El cuerpo del crítico se alza al instante, se dirige hacia el director de "La gaceta literaria", arranca la mano que firmó su despido y la mastica con deleite. El periodista, por su parte, arrebata los genitales de un bocado al cineasta que le quitó la novia y este, a su vez, da sendos mordiscos en los pechos traidores de la chica, que lo abandonó por el gallardo príncipe que preside la recepción. El príncipe al ministro, el ministro a la duquesa, la duquesa a la plebeya que casó con el príncipe, la plebeya al jefe de protocolo...

Las bandejas del cáterin llegan al tiempo que los muertos vivientes abandonan la estancias a empellones, en busca de nuevas víctimas. Sentados entre charcos de sangre, con la puerta trancada por el rico mobiliario, los diez camareros—dos biólogas en paro, tres estudiantes de arquitectura, una aspirante a actriz y cuatro becarios— degustan canapés de caviar, croquetitas de gambas, mini hojaldres de hongos y delicias de jamón antes de que el Apocalipsis se consume.

En la Marina de julio, Marco Aurelio Chávez Maya nos propuso escribir sobre zombis.

16 jul. 2014

Belleza en fuga



Hacía tiempo que me observaba con odio. Se enfurecía al contemplar las finas líneas que se marcaban en torno a los ojos y en la frente, el inicio de flaccidez en el cuello, las ojeras cada vez más difíciles de disimular, por eso el ataque no me pilló desprevenida. Cuando la vi acercarse con la piedra en la mano, me apresuré a arrojársela primero. El impacto hizo trizas el espejo y ella se desplomó. Cada fragmento reflejaba su expresión tensa y dolorida.

Antes de huir me desmaquillé con cuidado y sonreí. El gozo de la libertad esculpía, sin censura, cada uno de los pliegues de mi rostro.

Haciendo recuperaciones de verano en los Viernes creativos de Escribe fino.

3 jul. 2014

Traditores





─Maese Juan ─pregunta el poeta con su voz atiplada‒, ¿a cuál de vuestros cajistas encomendasteis las páginas de mi Cancionero?

‒A mi hijo Tomás, señor, que acabó sus estudios de bachiller y anda aprendiendo el oficio. ¿Acaso no quedasteis satisfecho?

Fingiendo concentración el joven Tomás se inclina sobre el chibalete e intenta disimular el rubor que le quema en el rostro. Él solo pretendía corregir un verso mal medido, mas no pudo evitar compadecerse de la linda muchacha que yacía en el mármol de aquel manojo de poemas. En el mismo soneto XVII le soltó el cabello dorado, que se esparció fundiendo la nieve de su rostro; en el XXV, mudó la sonrisa de ángel por una risa pícara, llena de cascabeles; y en el XLII, cuando al fin se atrevió a besarla, arrancó de sus labios un suspiro que aún resuena entre aliteraciones.

‒Bien al contrario, señor maese, bien al contrario. ─El poeta carraspea, coloca un nuevo manuscrito sobre el mostrador y añade, casi en sordina‒: Quisiera que fuese él, y ningún otro, quien componga esta segunda parte de mi obra.

28 jun. 2014

Velados


Metamorphose by Claudia Wycisk from Gabriel Manz on Vimeo.


Las caricias resecas dejan sobre mi piel una capa de barro ceniciento que no logro arrancarme con las uñas. Mi sonrisa, una máscara mil veces repintada. Tus besos, agua de pozo quieta pudriendo nuestras bocas. Las horas y los años, los ritos, los deberes, el miedo y la costumbre tejieron como arañas el yugo que nos ata, el que ciega ventanas y salidas. No me atrevo a mirarte. Yo sé bien que tus ojos, cobardes e impotentes, no son más que un espejo que refleja los míos.

Esta fue mi participación de ayer en los viernes creativos de Escribe fino. El texto "apalabra", que diría Rosa Yáñez, el vídeo de Claudia Wycisk.

27 jun. 2014

Despojos del REC


Hoy he recibido mis ejemplares de Despojos del REC, el libro que recopila 210 microrrelatos y 70 ilustraciones reunidos gracias al empeño y la ilusión de Fernando Martínez. Esta estupenda ilustración de Gracia Suñer acompaña uno de los tres textos míos que aparecen en el libro, Cita galante.

21 jun. 2014

No se estila



Sus mensajes llegan demasiado tarde, para entonces ellas ya se han comprometido para ir al cine, a bailar o de fiesta. Él no se rinde. Aun en la era del whatsapp sabe que un día encontrará una chica que, con el móvil apagado, busque cada mañana en su buzón un poema de amor caligrafiado con tinta violeta.


 Microrrelato ganador en Radio Castellón (semana del 16 al 20 de junio de 2014)

14 jun. 2014

Legado


Él retiraba los cristales con cuidado y dejaba que yo arrancara las agujas, como si fueran las patas delicadas de un insecto. Nos dio tiempo a mutilar el de la cocina, el de pared que había en el salón y el despertador de mis padres.  Entonces volvió mamá del supermercado, pero en vez de reñirnos se echó a llorar.

No llevaron a arreglar los relojes que habíamos estropeado. El salón siguió presidido por un reloj sin manecillas, los demás fueron sustituidos por modernos modelos digitales que mi abuelo contemplaba con desesperación. Nunca volvieron a dejarme a solas con él.

Meses después mamá, me entregó  su reloj de bolsillo. Antes de morir había dejado encargado que fuera para mí. Esperé a que ella se fuera para abrirlo y acariciar la esfera lisa, sin cristal, sin agujas. El tiempo se detuvo. En la tapa dorada apareció reflejado el abuelo que, guiñando un ojo cómplice, me sonreía.

8 jun. 2014

Salir de pobres

Fotografía de Ben Zank


Cada vez que nos encontrábamos en apuros enviábamos a mi hermana Conchi a pedir un crédito al banco. Sus ojos violeta, sus hombros carnosos, su busto amplio y su cintura de avispa, unidos a una expresión entre soñadora y voluptuosa que copiaba de las actrices de los cincuenta, la hacían irresistible. A cambio de préstamos que nunca seríamos capaces de devolver, concedía una cita en el paseo del río a los sucesivos directores de la sucursal. Uno a uno los fue dejando plantados, entre los helechos, en el momento en el que se atrevían a introducirle la mano en el escote. La tierra era buena y sus pies no tardaban en enraizar, pero por más que los sacudíamos no desprendían más que una lluvia de caspa, balances descuadrados y listas de morosos. Fue mamá la que tuvo la idea de sembrarlos bocabajo. Los cabellos y los dedos de las manos también han arraigado con facilidad, pero ahora les brotan a pares lustrosos zapatos italianos que cosechamos a escondidas y vendemos los domingos en el mercadillo.

Con Fernando Vicente y muchos amigos más en los Viernes creativos de Escribe fino.

3 jun. 2014

Penélope

Penélope, Laertes y Telémaco

Las urgencias de los jóvenes pretendientes la dejaron siempre insatisfecha. Por eso cada noche convoca a Laertes para comprobar las medidas del sudario. Pero es ella la que se envuelve en él, inmóvil como una muerta. Y es el anciano quien tira del hilo y lo desbarata mientras la lengua y los labios de su boca sin dientes se demoran al recorrer la dulce piel que va quedando al descubierto.

30 may. 2014

Reproducción fallida



Entre que anuncia una hora y la siguiente, la cuclilla escapa por la ventana del salón y busca apresurada un nido ajeno. Ya ha dejado sus huevos en la caja del que se encarama en la torre de la iglesia, en la del que vive sobre la puerta de la estación, en la del que preside la fachada del Ayuntamiento. Ninguno de esos pájaros de cantos variopintos se decide a empollarle la puesta.

22 may. 2014

Tres versos

El reloj, Antonio López


Buscarte es la rutina, y el encuentro, 
efímera sorpresa que consume 
el empeño tenaz de los relojes.

15 may. 2014

Los cuatro palos


Renunció a escribir la carta de suicidio. Bastaba con  guardar en los bolsillos las otras tres: la de despido, la de desahucio, la de ruptura.

Este micro se suma a la convocatoria de Miguel Torija en La colina naranja.

9 may. 2014

Encantadora

Maiden voyage, fotografía de JeeYoung Lee

Se sienta a ensayar en el escalón de la trasera, que da al descampado donde tienden las mujeres. Hace un mes les cortaron el agua y sus pies churretosos, mal cubiertos por las chanclas, tiemblan con los primeros fríos. El padre ronca una siesta de vino barato, la madre friega la loza en el dornillo, los hermanos chicos remueven los matojos con palitos buscando caracoles. El maestro le ha dicho que ella vale, pero tiene que practicar y practicar. El sonido de su flauta de plástico ya logra hacer bailar las prendas que cuelgan de las cuerdas y, en su danza, los tonos agrisados vuelven al blanco, al amarillo, al añil primitivo. Cuando interpreta el Otoño sin equivocarse, tiñe de oro las hojas embarradas que el viento les robó a los chopos. El día en que sus dedos consigan reproducir sin errores las melodías que suenan dentro de su cabeza pedirá al maestro que le escriba las partituras, hará con ellas un barco de papel, se subirá y, tocando alegre la música suya, se irá del barrio para no volver.

Hoy se cumple un año de los Viernes creativos a los que nos convoca Fernando Vicente. Aunque yo he participado poco los he seguido con asiduidad. Este relato lo escribí para la fotografía de JeeYoung Lee que Fernando propuso para inspirarnos.

25 abr. 2014

Obra inédita

Pajaritas, de The Faith Healer


Cada vez que termina un poema pliega el papel, forma una pajarita y la arroja por la ventana. Casi todas terminan en el suelo, arrugadas y polvorientas. Solo algunas, las portadoras de auténtica poesía, agitan las alas y se pierden en el horizonte. Ninguna regresa.

20 abr. 2014

Soledad

Ilustración de Rocío Salazar
Lo despertó un rayo de sol que se filtraba entre las cortinas. Era la segunda noche que dormía de un tirón, sin tener que llamar a mamá. De rodillas junto a la cama, apartó los faldones de la colcha y se quedó mirando el suelo deshabitado en el que bailaban algunas pelusas. No tuvo más remedio que aceptar, con desconsuelo, que el monstruo se había ido para no volver.

Este relatillo resultó ganador en el concurso de microrrelatos de Radio Castellón la semana del 14 al 18 de abril de 2014.

13 abr. 2014

Oficio

Escritor ante su musa en blanco, de José Luis Sandín

Escribió lo mejor de su obra mojando en su frente el plumín de acero: el terror de verse abandonado por las musas le hacía sudar tinta.

11 abr. 2014

Viejos amigos, una aproximación literaria al mundo de la vejez



La autodioantología VIEJOS AMIGOS, UNA APROXIMACIÓN LITERARIA AL MUNDO DE LA VEJEZ, iniciativa de Pablo Gonz, reúne 69 microrrelatos de 47 autores de seis países: Argentina, Chile, Perú, Colombia, México y España, que han puesto su talento desinteresadamente al servicio de los más mayores.

Para escuchar o descargar VIEJOS AMIGOS, visita AQUÍ la correspondiente página de Souncloud.

5 abr. 2014

Del otro lado

Dulcinea, de Eleazar



Era una buena moza, Aldonza Lorenzo, recia y reidora, que no desdeñaba los requiebros de los aldeanos del lugar. Un día, habiéndose detenido a escuchar las lecturas de unos señores que en una venta paraban, se le secó el cerebro y dio en creer que, como gentil dama, debía recibir de sus galanes los servicios que el ingenioso hidalgo Don Quijote de la Mancha, protagonista de la novela que causaba el regocijo de aquellos lectores, dedicaba a su Dulcinea del Toboso. Y fue así como se consumió su juventud en anhelos y su vejez en soledad.

31 mar. 2014

Memento homo

Miguel Ángel, Creación de Adán




Sustituí las dulces y engañosas palabras por gruñidos inarticulados. Alineé sus pulgares al resto de los dedos para impedirles que manipulasen utensilio alguno. Les hice abandonar la orgullosa postura que los mantenía, como reyes, enhiestos sobre los cuartos traseros y, finalmente, les cubrí la piel de vello espeso. Y así fue cómo las demás criaturas crecieron y se multiplicaron, y no les faltó alimento, pues no hay sobre la tierra ser más inhábil y desprotegido que aquel al que un día fabriqué a mi imagen y semejanza.

Este microrrelato ha obtenido el primer lugar, compartido, en el concurso de febrero de la Marina de Ficticia. El jurado en esta ocasión fue el profesor José T. Espinosa-Jácome y el tema, la escritura narrativa en inversión.

23 mar. 2014

El microrrelato en la clase de Lengua y Literatura

Esta presentación fue la que utilicé en un taller de una hora que impartí en el I Encuentro de Docentes de Lenguas en Enseñanza Secundaria que se celebró el pasado sábado en Sevilla. Lo disfruté mucho y, creo que los asistentes también lo pasaron bien. Como no podía ser menos, en los últimos cinco minutos los hice escribir un poquito.

19 mar. 2014

Cruel corona

Procedencia de la imagen: Pulenta con pajaritos

Cándida Castro, casta consorte, cumple con todo.

Concede cálidas caricias, culmina coitos, consuela cuitas. 

Cuida cuatro criaturas: corta cabellos; cura cortes, coscorrones, cardenales, constipados; cuenta cuentos; canta canciones; corrige cuadernos, cuentas, caligrafías; carga carteras colegiales... Consume con cálculo, compra calcetines, corbatas, camisetas, calzado. Cose con cuidado: colchas, cortinas, cojines, canastillas…Cuelga coladas. Cocina caliente: caldos, cocidos, croquetas, canelones, compotas. 

Cuerpo curvilíneo, cutis claro, cabellera cobriza. Culta, complaciente, conversadora, comprensiva. ¡Cuán completa! ¿Cómo, contrariada, camina cabizbaja, contrita? ¿Creeréis que Calixto Cuenca, crudelísimo cónyuge, corónala con… cuernos? «¡Canalla!, ¡Canalla!», clama, cuitada.

Este tautograma ha obtenido el segundo lugar en la Marina de Ficticia del mes de enero. La jueza fue en esta ocasión Dina Grijalva.

14 mar. 2014

Clandestinas


Fotografía de María Sol

A diario, tras la misa de once, las señoritas Echevarría pasean su elegancia mojigata —zapato de medio tacón, falda bajo la rodilla— por la Avenida. Se diría que no solo se preocupan de coordinar cada prenda dentro de la misma gama de color, sino también de establecer un contraste armónico entre las de ambas: rojo vivo frente a azul gris, castaño frente a verde hoja, violeta frente a anaranjado. Vuelven a casa a mediodía cargadas de pequeñas compras: unas madejas de perlé, un bote de laca de uñas, media docena de bizcochos borrachos.

Aquí solo vienen al caer la tarde, de una en una, sin arreglar y con el aire apresurado de quien se ha quedado sin sal o busca una farmacia de guardia. Gertrudis siempre pide ginebra, Enriqueta prefiere el coñac.

Microrrelato escrito para la fotografía de María Sol dentro del proyecto La cámara de escribir.

6 mar. 2014

Preparativos frente al espejo

Ilustración de Sara Lew


Arranca la careta de madre sacrificada, la de esposa complaciente, la de funcionaria eficaz, la de hija solícita, la de amable vecina. Cuando el rostro no es más que un puro hueco, renuncia a maquillarse. Sabe bien que el alcohol, la música, la sorpresa del deseo fortuito dibujarán con trazo preciso la mejor máscara de carnaval.

Ya se ha enterrado la sardina, pero en Cádiz aún quedan restos de carnaval. Esta fue mi participación de febrero en ENTC.

1 mar. 2014

Jam Session de Microrrelatos



El próximo miércoles, como todos los primeros miércoles de mes, habrá Jam Session de microrrelatos organizada por Eduardo Cruz Acillona en La Mercería, Café Cultural. En esta ocasión yo seré la narradora invitada y, por mi parte, invito a quienes anden por los alrededores a que pasen por allí.

17 feb. 2014

Todo son ventajas

René Magritte, Los amantes

De no despegarlos de la pantalla, terminaron secándosele los ojos. Se acabaron los videojuegos. Ahora mi Paco usa el ordenador solo para escribir, ha aprendido a pasear con bastón, a leer en braille y a acariciarme con una pasión ciega.

6 feb. 2014

Fictio minima

Bring me a unicorn, escultura de Wetcanvas en Deviant art 



No existe remedio eficaz para las bibliotecas infectadas por esta agresiva especie. Sus mandíbulas diminutas emponzoñan y fragmentan libros de cuentos, novelas y poemarios. Algunos ejemplares especialmente tenaces han conseguido convertir en microrrelatos incluso los tratados de jurisprudencia.

26 ene. 2014

De lo que Don Miguel de Cervantes, puesto ya el pie en el estribo, trató con el escudero Sancho Panza

Sancho Panza, de Eleazar

—Atienda vuestra merced, señor Don Miguel, mire que las desgracias nunca vienen solas, que a pares y aun a cientos las trae el diablo. Todavía estaba caliente el cuerpo de mi amo cuando supe que Sanchica había escapado al monte en guisa de pastora por no sé qué nuevas que le llegaron de cómo la hermosa Marcela vive allí a su albedrío. Y dice la muchacha que no quiere pierna quebrada, casa, ni marido que la sujete, sino triscar por el monte y cuidar de sus cabras, y no consiente ni oír hablar del amor, pues por algo lo pintan ciego. Seguro estoy de que vuestra merced podría por su pluma procurarle un mozo con la gallardía de don Florismarte y la figura de don Amadís, que por los ojos entra el cariño como el yantar, unidas al ingenio y la firmeza de mi señor don Quijote, para que la regale y contente como ella merece. Póngase vuestra merced pronto a ello, que anda muy desmejorado y a mí, ida con mi amo la ilusión de la aventura, no me queda otra que la de vivir reposado junto a Teresa y esperar que los nietezuelos brinquen sobre nuestras rodillas y nos llenen de alegría la vejez.

—No os preocupéis, Sancho amigo, que no habrá para mí tarea más alta que la de favoreceros. Mas tened cuidado, no llegue el encargo a oídos de mis hermanas, ni a los de mi sobrina Constanza o mi hija Isabel. Bien hubiere yo querido pergeñar para cada una un paladín que les defendiese la honra, que de boca en boca van todas burladas con el mal nombre de las Cervantas. Pero, desta mi orilla del mundo, buen Sancho, no hay quien nos enmiende las historias, salvo Dios si le pluguiere, mas paréceme que no le place.

Relato finalista en el III Concurso de Relatos Punto de Libro, que se fallará el próximo mes de febrero.

18 ene. 2014

Microrrelato al minuto

Granada de mano estilo grunje, Oleksandr Melnyk

Dentro de un mínimo envoltorio introducir los ingredientes justos para que, al tirar de la anilla del título, le estalle el final entre las manos. Y aspirar a que, cuando el lector se cure de la herida, aún queden dentro fragmentos de metralla.

13 ene. 2014

Inocente

Iglesia de Santo Domingo (Soria)
Fotografía de Jesús Vega Sánchez


La mujer oyó algo sobre unos mensajeros alados y se acercó al portal por curiosidad, porque iban todos. Allí, al calor de las bestias, estaban el hombre, la recién parida y el chiquillo, que lloraba con desconsuelo. Sintió lástima y, viendo que a la muchacha no le había subido la leche, se abrió la túnica y lo amamantó.

Días después la mujer está sentada en el sardinel mientras su hijo succiona, goloso, de su pecho. El soldado aparece de repente, agarra al niño del brazo y lo levanta en el aire como quien sacude una estera. Ella intenta gritar que ha cumplido dos años, que le cuente los dientecillos afilados, pero la voz se desgarra en un aullido. El relámpago de la espada la ciega un instante y la cabecita rueda por el suelo.

Ya no tiene quien alivie sus pechos y se acuerda del recién nacido, quizás los soldados no encontraron aquel portal retirado. No lo encuentra. Dicen que un mensajero los alertó y huyeron en secreto, sin compartir con nadie la noticia.

Ahora, junto al pesebre, solo es llanto. Por el hijo muerto. Por esa leche que no puede ofrecer y se le va convirtiendo en veneno.

Este micro fue uno de los cuatro ganadores del mes de diciembre pasado en Esta noche te cuento.

2 ene. 2014

Divorcio

Estaban tan unidos que parecían confundirse en un solo ser, pero la diferencia de orígenes, gustos y aficiones acabó imponiéndose: por un lado escaparon el lomo, el vientre, las cuatro patas sobre pezuñas indómitas; por el otro, el torso varonil, con su casco de bronce y su barba recortada.



Centauro de Los Rollos