20 abr. 2014

Soledad

Ilustración de Rocío Salazar
Lo despertó un rayo de sol que se filtraba entre las cortinas. Era la segunda noche que dormía de un tirón, sin tener que llamar a mamá. De rodillas junto a la cama, apartó los faldones de la colcha y se quedó mirando el suelo deshabitado en el que bailaban algunas pelusas. No tuvo más remedio que aceptar, con desconsuelo, que el monstruo se había ido para no volver.

Este relatillo resultó ganador en el concurso de microrrelatos de Radio Castellón la semana del 14 al 18 de abril de 2014.

8 comentarios:

  1. Lo que acompaña un buen monstruo y lo difícil de conseguir que resulta.
    Muy tierno Elisa.
    Besos.

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  2. Nos habituamos a nuestros monstruos y cuando se van los extrañamos. Una buena dosis de ternura para este día raro.

    Besos desde el aire

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  3. Si es que los monstruos al final nos hacen compañía y los queremos

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  4. Pues felicidades por esa victoria merecidísima. :-)
    Gran relato.

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  5. Qué lindo, Elisa, es una preciosidad.

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  6. Precioso ver como llega a valorar su monstruo de compañía cuando ya se ha ido.

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  7. Enhorabuena Elisa, muy lindo de Verdad... Lo guardo para mi hijo..con tu permiso.

    Un saludo indio
    Mitakuye oyasin

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  8. ¡Enhorabuena, Elisa! Las personas somos tan nuestras, que cuando nos faltan nuestros temores, buscamos otros que los sustituyan, y otros, y otros... y oye, quizás sea lo mejor para nuestra salud.

    ¡Merecido premio para un concurso al que le guardo un especial cariño!

    Abrazos.

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