12 jul. 2013

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Dijiste que no era más que un paréntesis en tu vida y te marchaste, como si nada. Yo en cambio sigo aquí, encerrado entre dos paredes cóncavas que no hay manera de escalar.

Este hiperbreve aparece publicado en Pseudonims nº 45, junto a textos de escritores como Rubén Rojas Yedra, Patricia Nasello y Paloma Hidalgo.


9 comentarios:

  1. Bravo Elisa, ya sabes que me encanta.
    Abrazos.

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  2. Enhorabuena Elisa. Creas una atmósfera agobiante en dos renglones.

    Besos desde el aire

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    1. Besos, Rosa, el agobio de las prisiones.

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  3. Es un placer compartir publicación con vos, Elisa. Y una garantía de calidad literaria.

    Un fuerte abrazo

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    1. Ay, Patricia, si sabía que estabas en la revista, pero esta mañana me puse a buscar por tu blog y no encontré el texto. Para mí también es un placer encontrarte y leerte.

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  4. Al final le pusiste título. Pero todo es ponerse, todo es ponerse, y algún día si se escalará. Calidad superior.

    Saludísimos.

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    1. El título es regalo de nuestro Pavi. Yo creo que no, que no se escala, lo habitual es que las paredes sean las que se desmoronen.
      Un besazo, Barlon.

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  5. Ooohhh. Me he descubierto en esta entrada y te agradezco el empujoncito a mi blog. Besos.

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