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Muchacha con moneda, de Bartolomé Esteban Murillo |
Por unas monedas, la vendedora de castañas acepta posar para el maestro extranjero cuyos retratos gozan de una viveza tal que parecen contemplar a quien los admira. Las horas de quietud provocan un hormigueo en el cuerpo de la hermosa modelo, una pesadez en las articulaciones que aumenta de sesión en sesión; mas, llegado el día en que el artista ha prometido finalizar la obra, espera orgullosa el momento de ver su imagen por primera vez. El pincel da los últimos trazos y la muchacha advierte que la rigidez de sus miembros le impide cualquier movimiento. Intenta gritar, no lo consigue.
El pintor sonríe satisfecho; arroja al fuego el lienzo, cubierto de enrevesados signos de una caligrafía desconocida, y encierra la figura inmóvil en el dorado rectángulo de un marco. Desde del cuadro, los dulces ojos negros expresan, alternativamente, el terror y la súplica.
Que bueno!!!
ResponderEliminarUn extraordinario relato.
Besos desde el aire
Gracias, Rosa, besos desde un otoño adelantado.
ResponderEliminarQué diabólico pintor que contrasta con esta buena escritora que eres tú, Elisa. Me ha gustado mucho como has llegado con ese climas hasta el final y zas, nos has sorprendido.
ResponderEliminarUn buen relato, un abrazo.
¡Uf! Eso sí que es realismo.
ResponderEliminarImpactante micro, Elisa.
Un beso.
De veras capturó su esencia. Has hecho orfebrería alrededor del cuadro. Algo magnífico. Ha sido delicioso leerlo. Toda esa inocencia atrapada por una moneda.
ResponderEliminarElisa, qué buen texto. Me encanta el ritmo de la prosa, como se desliza suavemente hacia el final. Y la vuelta de tuerca. Excelente.
ResponderEliminarSaludos.
Con tu permiso, lo llevo a mi fb
ResponderEliminarBravo, Elisa!
Muye bueno, Elisa. Me encantó la idea circular por la que, en realidad, en el comienzo ya se anticipa el excelente final, pero, de tal modo, que no se intuye. Hermosa mini.
ResponderEliminarGenial!! Yo hay cosas que no sé por qué no las he pensado antes, si estaba claro, pobrecilla.
ResponderEliminarMuy bueno, Elisa.
De armas tomar
SORPRENDENTE FINAL: ME GUSTÓ. UN SALUDO.
ResponderEliminar¡Qué bién te sientan las vacaciones¡ ¿Dónde hay que hablar para que te las amplien¿ No soy anónimo, soy Joaquín escribiendo desde un engendro, como verás por ls signos
ResponderEliminarMe ha encantado Elisa. Me dejado un regusto al Retrato de Dorian. Una preciosidad. Muchas veces, al mirar un cuadro, parede que la modelo esté atrapada y pida nuestra ayuda.
ResponderEliminarHuelga decir que me sorprendió y me gustó. Buen giro final, narrado excelentemente.
ResponderEliminarUn saludo indio
Nota mental: no posar nunca, nunca, para un pintor extranjero. Estupendo, Elisa, muy bien narrado. Como pega sólo tengo la primera frase, que se me ha hecho muy larga. A lo mejor podría mejorar con un punto o una coma (¡sólo es mi opinión!).
ResponderEliminarBesitos
:)
Fidelidad es el título y no puede ser más apropiado, es un micro redondo con un final de miedo, nunca mejor dicho.
ResponderEliminarBesitos
Una buena mini Elisa. Cariños
ResponderEliminarMuy bueno, todo el relato está muy trabajado. Desde el principio, hasta el final. Redondo.
ResponderEliminarVamos pa' "enmarcarlo"
Saludos,
Ernesto
Si...escribes encantadoramente bien,,,me gusto mucho.Abrazo
ResponderEliminarMuchísimas gracias a todos, Nicolás, M.J., montse, mi querido elefante, Pati, Miriam, Luisa, Isa, Joaquín, Mar, Indio, Marina, Elysa, Elise (vaya trío formamos :-), Ernesto (¿púgil?) y Rosìo. Gracias a vuestros comentarios se hace menos dura la "vuelta al cole".
ResponderEliminarBesos.
ole! qué bien te ha sentado el verano!
ResponderEliminarParece que vienes pintona del verano! Pues con micros así, que sigan inspirándote los cuadrados y la pintura.
ResponderEliminarVoy leyendo desde lo último hacia atras, y me ha gustado mucho esta serie pictórica. Muy lograda.
ResponderEliminarSaludos.
Gracias, Sibreve, qué gusto pensar que alguien está leyendo el blog como si de un libro se tratase. Llevo toda la tarde con trabajo burocrático de esos que me repatean y encontrar de rato en rato tus comentarios me está alegrando la vida.
ResponderEliminarAbrazos.