Tenedor y manoletina en Drottninggatan |
Un calcetín que andaba perdido por el cajón se lió con un guante de lana. El otro guante se consoló con una de mis sandalias de cuero. Su compañera es feliz con un zapato de tacón rojo que olvidaste en el armario, el derecho. Menos mal que yo, con el izquierdo, tengo suficiente.
Este micro se llama Desparejados (2) porque ya hay un Desparejados en el blog y es producto de la Sortija del III Concurso de microjustas literarias. La foto, tomada durante mi feliz semana en Estocolmo.
Elisa, me alegra volver a disfrutar de tus micros. Este es especialmente indicado para esta tarde de sábado en la que ando buscando pareja a calcetines de todas las medidas y colores. Los guantes han desaparecido y no uso zapatos de tacón, así que...
ResponderEliminarY a mí me alegra que te haya gustado. ¡Ay, las tareas de comienzo de curso!
ResponderEliminarComo no soy tan innovadora como tú, este año he vuelto a repetir la actividad de los adjetivos para el primer día de clase. Sigue funcionando.
Un beso.
Elisa, divertida mini, tengo una bolsa llena de de calcetines desparejados. Mi hijo ahora usa uno de cada color, está tratando de imponer la moda jaja.
ResponderEliminarBesos
jajaja muy bueno!!! Me ha encantado!!!!
ResponderEliminarSaludillos
A ver si me cuentas un poco mejor lo de las microjustas, Elisa. Un beso.
ResponderEliminarEn realidad es un misterio sin resolver...¿Donde van los calcetines que nos faltan?...Han sido abducidos? Se los lleva el monstruo de un solo pie?
ResponderEliminarCreo que me voy a escribir un cuento sobre el asunto...Gracias por la inspiración y mil besos desde el aire
Un micro fresco y divertido.
ResponderEliminarAbrazos.
Elisa, eso demuestra que no todas las parejas son para toda la vida. Puede existir la variedad, conocer a otras parejas.
ResponderEliminarMe he reído mucho, muy original.
Abrazos.
Mirare mis cajones de otra manera, siempre ha sido un misterio, pensaba que eran abducidos, esa falta de pareja. Divertido.
ResponderEliminarBesitos
Elisa, una mini con swing, me encantó. Lo de los calcetines, para qué hablar, encontraste la solución, tomarlo con alegría. Bico.
ResponderEliminar¡Viva la diversidad! Simpática mini, Elisa.
ResponderEliminarYo creo firmemente que, de tanto en tanto, mi lavarropas se come algún calcetín.
abrazo.
Gracias a todos, me alegra mucho que le hayáis visto a la mini el punto fresco y divertido y también que hayáis decidido darles una segunda oportunidad a los calcetines desparejados pero yo creo que esta mini, de lo que de verdad, de verdad, habla, es de la tristeza y la soledad del narrador que se conforma con el zapato de tacón rojo.
ResponderEliminarPero es solo un punto de vista más.
Besos Elise, Puck, Esteban, Rosa, Susana, Nicolás, Elysa, Miriam y Mónica.
Esteban, pasaré por tu sitio para dejarte el enlace con la información sobre las microjustas.
Lo importante, Elisa, no es con qué te calzas. Lo verdaderamente trascendente es cómo puedes dormir con semejantes orgías en tu armario y ese crujir de cajones.
ResponderEliminarSaludos.
Jo, Sibreve, sí que me has enriquecido el micro, menuda imagen lo de las orgías y el crujir. Eres un genio. Pues, sabes, ese run run me quita el insomnio, es que me alegro de la felicidad ajena :-).
ResponderEliminarElisa, éste ya lo había leído en la Sortija. Estás que te sales, maja ;)
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