30 jul. 2010

Cara y cruz

Cómo Sir Galahad, Sir Bors y Sir Percival son alimentados con el Santo Grial, pero la hermana de Sir Percival muere de todas formas, de Dante Gabriel Rosetti (1864)

El destino, heredado de su padre, obligó al enigmático Galaad a perseguir el Grial. Sólo después de haberlo alzado entre sus manos pudo desprenderse de la ceñida cota de malla, liberar sus senos y desaparecer tomada de la mano de su escudero, el único, entre tantos caballeros, que mirándola a los ojos había conseguido desentrañar su secreto.

Cuando el tiempo la redujo a unas manos de uñas rotas y a un vientre condenado a parir los hijos que, año a año, le arrebataban el hambre y las guerras, lamentó haber renegado de ser aquel puro caballero asexuado que aún hoy día sigue dando pábulo a las leyendas.


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5 comentarios:

  1. Elisa, que bueno que hayas rescatado esta mini; recuerdo que me encantó -y me encanta-; este título le va mucho mejor. Es uno de esos trabajos que por hache o por be, quedan fuera. La historia es excelente, y ubicarla en la tradición artúrica un acierto. Me ha recordado a una de las Tradiciones peruanas de Ricardo Palma -como no me acordaba el nombre confieso que lo busqué, por fortuna tenía el libro a mano-:¡A iglesia me llamo! (1575). Es un episodio de la vida de un alférez heroico que resulta ser una mujer.

    Saludos.

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  2. Muy curioso el personaje de Ricardo Palma, aunque había oído hablar de la monja alférez, no conocía su historia. Creo que la inspiración me vino del Romance de la doncella guerrera, solo que esta no se casó con un escudero, sino con el hijo del rey y seguro que le fue mejor que a la mía.

    La verdad es que yo tenía la esperanza de que este cuentito llegase, al menos, a ser leído por Ana María Shua, pero no pudo ser...

    Saludos, Gabriel. Por cierto, me gusta la nueva foto, en las anteriores estabas siempre muy serio :).

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  3. Bellísimo el romance; por el nombre no lo identificaba, pero ya lo conocía de cuando leí -hace mucho- una antología de los romances viejos. Qué buen final. Cuantas historias hay en estos romances; y aún se leen, a pesar del peso de los siglos, con bastante frescura.
    ¿Ana María Shúa era la jurado?, no lo recordaba. En todo caso, es excelente.
    Jaja, la verdad es que esta foto atenta contra mi imagen, no sé cómo se me pasó, rayos.

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  4. Pues me he entretenido con la mini e ilustrado con los comentarios. Además me enteré qué es Pativanesca, minúsculo reino, no?
    Un placer pasar por tu casa.
    Mónica.

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  5. Gracias, Mónica, ya ves lo bien que nos lo pasamos en los blogs (por lo menos Gabriel y yo) así que anímate, que estamos deseando leerte con más asiduidad.

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