23 jun. 2011

La caída

Fotografía de Ángeles Sánchez


Desde que llegó el buen tiempo hemos vuelto a jugar en el jardín y mamá nos cuida desde allá arriba. Cuando me separo de los demás se asoma entre las cortinas de lienzo del desván y me sonríe, por eso casi siempre juego solo. Fue ella quien paró el columpio justo antes de que se soltara el nudo que lo ataba a la rama. Yo vi su mano pálida, casi blanca, que atravesaba las hojas del nogal como un rayo de luna. Por eso, aunque me estaba columpiando con todas mis fuerzas, al caer sólo me desollé las rodillas.

La que nos baña ahora es la tata Dolores. Nos restriega tan fuerte que me arranca las costras, nunca terminan de cicatrizar y los hilos delgados de sangre se deshacen en el agua mugrienta de la bañera.

Con este relato participé en el Vendaval de micros 2011. Ahora aparece aquí junto a la fotografía de Ángeles, en la que se inspiró, a partir de una propuesta en el foro Brevedades.

10 comentarios:

  1. Como te dije en el Vendaval, es un micro transido por la emoción. Magia y desgarro. Cómo la vida? Sí, como la vida.

    Un beso enorme

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  2. Precioso micro. No lo recordaba de Brevedades, debí saltármelo, imperdonable. Me ha encantado
    Saludillos

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  3. Muy bueno. Ya te lo dije en el Vendaval.

    Besos acompañantes.

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  4. Me encanta este micro Elisa con esos pequeños detallitos escogidos arropando una gran historia.

    Un abrazo

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  5. Cuando un escritor es capaz de agarrarse al alma del lector con sus letras, el éxito está asegurado. Eso has logrado tú en este texto.

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  6. Es de una ternura que sobrecoge, me encanta.

    Un abrazo tierno.

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  7. Muy bueno Elisa!!
    Ya lo leí en el vendaval y me encantó.
    Abrazos!!!

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  8. ¡Oh, Elisa, cuando escribes sobre madres bordas los relatos! Además me encanta que introduzcas detalles líricos que algún purista pudiera tildar de anecdóticos. Ya sabes: menos no siempre es más; a veces, simplemente es menos.
    Un abrazo.

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  9. Gracias, Pati, Puck, Lola, Ángeles, Maite, Nicolás, Carlota y Sucede. Perdonad que a Caboclo le conteste más extenso, pero es que tenemos una conversación en capítulos :).

    Caboclo, tienes razón, más puede ser más o menos, depende. A este texto le di muchas vueltas, consulté a varias personas y recibió consejos diversos. Al final lo dejé tal como salió la primera vez; hay momentos felices de inspiración a los que es mejor no enmendar la plana (por lo menos para el gusto del autor, los lectores son otra cosa); otras veces, en cambio, qué trabajito cuesta dar forma a una idea, pulir y repulir hasta que la cosa queda más o menos decente. Vaya primera frase que me has dejado, jo, emocionada quedo.

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