El último mes ha sido para mí muy, muy agitado y no he tenido tiempo de agradecer este estupendo regalo. El pasado mes de febrero mi amiga, compañera y vecina Maribárbola y yo ganamos la porra de la Marina de Ficticia (esto viene a ser como el premio del jurado popular, por votación entre los participantes) y como premio, además de que nuestros relatos aparecieron publicados en el
Arca Ficticia, nos encontramos con la sorpresa de que
Juan Luis, el infatigable Luiyi (que, por cierto, también es compañero nuestro de profesión), había realizado sendas ilustraciones para ellos. Aquí dejo la mía, aunque, por supuesto, la voy a colocar también junto al micro, porque
las cosas tienen que estar en su sitio.

Y además, he vuelto a recibir el
Liebster (el primero me lo otorgó el simpar
Guillermo Escribano), esta vez de manos de una auténtica bruja buena, de chocolate nada menos.
Puri Menaya es escritora de literatura infantil, microrrelatista, poeta e impulsora de una
micronovela por entregas ilustrada a todo color. No sé si será el mejor, probablemente no, pero hay uno de sus micros que leí en la primera vez que pasé por su blog y que nunca se me ha olvidado, eso dice mucho de una pieza (uf, que extraño me resulta usar esta palabra). Trata de amor y
calzoncillos, no dejéis de leerlo, bucear en entradas antiguas para descubrir o redescubrir joyitas es un placer del que nos privamos por estar siempre atentos a las novedades. En cuanto al Liebster, afortunadamente no tengo que continuar la cadena porque ya hice mis deberes, que mi trabajito me costó quedarme solo con
cinco bitácoras.