Heidi ya lee sin silabear y sus modales son los de una señorita. Fraulein Rottenmeier sabe bien lo que la buena sociedad ofrece a una muchacha refinada y sin dote.
—¡Adelaida, ponte derecha! —grita con su voz más avinagrada.
La pequeña aún puede rechazar los cantos de sirena a los que ella no supo resistirse.
Versión extendida (siete palabras más) del micro con el que caí frente a Ana P. en la primera ronda de las VIII microjustas, el concurso más divertido de micros que conozco. El tema era "Enemigos" y el subtema, "Rottenmeier". Mi contrincante escribió un perturbador micro sobre Heidi.






