Las magníficas crónicas de
Acuática y de
Danik Lammá me ahorran el trabajo de hacer yo una, así que me voy a limitar a exponer los regalos que me tocaron, muchos y buenos.
En primer lugar un micro autógrafo, de la propia mano del gran
Propílogo, que voy a guardar con siete llaves porque con el tiempo pienso subastarlo. Espero que Gabriel alcance pronto la fama que merece y las ganancias me permitan jubilarme anticipadamente.
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No veo (Propílogo)
Eres un hijo de perra y te envidio. No estoy hecho como tú, soy sólo una copia, y eso me mata. Todas las mañanas escucho amanecer, escucho el rumor de máquina vieja que tus músculos emiten. Un ruido de sofá, de colchoneta, de mecedora bajo el agua. Un ruido asqueroso a mi izquierda. Un ruido azul, como yo. Un ruido de mierda, de ojo que ve. No es un ruido de ojo de cristal. |
El segundo fue un micro tuneado de Danik Lammá, con la que además pude charlar sobre
las casadielles que fritan las paisanas en su Asturias de adopción y de la nostalgia de los días de lluvia. Danik también me contó el origen de su seudónimo, pero eso no lo cuento, el que quiera saberlo, que se lo pregunte a ella.
De los marcapáginas que mandó
Luiyi me tocó el de
Niñocactus, y es así de chulo. Alberto también me contó el precioso origen de su nombre, me hubiera gustado enlazarlo aquí, pero no lo encuentro en su blog.


Pero, por supuesto, lo mejor fue poner cara y voz a todos los participantes. Aunque todo el día fue mágico, recuerdo especialmente los encuentros con
Marina y
Pablo Garcinuño; la presencia en la librería de
Ángel L. Herrero, que vino invitado por Pablo y por mí; las presentaciones de
Fernando (con la mía acertó de pleno); los relatos-mosaico de
Anita y
Puck; las divertidas performances de
Manu Espada y Kum*; el cuento de
Manuel Ferrero (siempre me ha encantado Garbancito y él lo contó como nadie);
el niño musical y la elegancia de Sara; la presentación que hizo
Puri Menaya de sus libros infantiles, que invitaba a disfrutarlos (me traje los dos y me han encantado); oír en boca de Beatriz
un micro que he leído mil veces y cada vez me gusta más; sorprenderme con lo poco que
Pablo Gonz se parece a sus fotos; la cálida simpatía de
Miguel y la de
Guillermo Escribano; el brindis; compartir con
Alberto mesa y amor por las tierras castellano-leonesas; descubrir a
Chon, creo que era la única a la que no conocía "en blog"; y, por supuesto, el fin de fiesta con
Lola Sanabria,
Kum*,
Jaime,
Torcuato y "Torcuata", Anita, Su, Mar, Marina y Chon. La única pega, lo escaso del tiempo, que no me permitió charlar a gusto ni con
Rocío ni con
Luisa; el consuelo, ese
I que aparece en todas las reseñas antepuesto a las palabras
Megaquedada microrrelatista. Ahora me voy a ver si por fin descargo el vídeo de
Ángeles, que cada vez que lo intento me dice el megaupload que no está disponible, temporalmente.