18 oct. 2018

La pérdida

Fotografía de Vivian Maier

Julia se acomoda en su asiento. Frente a ella duerme una pareja madura. La cabeza de ella traquetea abandonada en el hombro de su compañero. Julia, con disimulo, los contempla. Después de tres matrimonios, ninguno duradero, sabe que no está hecha para compartir una vida; sí momentos, intensos tal vez, pero pasajeros. Se conoce y se acepta, pero a veces siente envidia de quienes son capaces de recorrer juntos su camino. Abre un libro. Se concentra en la lectura hasta que una sacudida del vagón la hace levantar la vista. Sus vecinos también la han advertido: ella se agita en sueños y él, sin despertarse, con la precisión que da la costumbre, le pasa el brazo detrás de los hombros y la estrecha contra sí. A través de la ventanilla la luz vespertina baña de placidez sus rostros.

El tren comienza a desacelerar. La mujer abre los ojos. Su expresión se tiñe de sorpresa e, inmediatamente, de azoro.

−Disculpe, por favor… es que…

−Nada que disculpar, señora −responde él, sobresaltado−. Espere, le bajo la maleta.

Julia la ve salir, sonrojada, nerviosa, recién expulsada del paraíso. Después mira al hombre un instante, lo justo para ver cómo lo estremece una desolación infinita.

Este relato, inspirado en la fotografía de la norteamericana Vivian Maier, ha sido seleccionado para formar parte del libro recopilatorio de ENTC 2018. 😊😊 

15 comentarios:

  1. Felicidades de nuevo. Me gustó mucho cuando lo leí.
    Besicos muchos.

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    1. Te lo he dicho en FB, cuando leí tu comentario empecé a pensar que tenía posibilidades. Muchas gracias, Nani, por todo el cariño que trasmites siempre.

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    1. Gracias, Juancho. Espero leerte pronto en el REC, tus micros semanales ya los leo en La Levita.
      Un beso.

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    2. Muy bonito Elisa.
      Al final la realidad ni se parece.

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    3. Muchas gracias por pasar por la Levita. :*

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    1. Te agradezco tu opinión, Mar, tú de esto entiendes un rato.

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  4. Precioso. Lo veo un fragmento de algo más largo.
    Y lo siento, si no lo digo reviento "Tras tres matrimonios" me chirría.

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    1. Muchas gracias por todo. Y más por la corrección, ahora que ya no tengo límite de palabras puedo modificarlo, tienes toda la razón en el chirriar.

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