28 abr 2015

Omega



René Magritte, Tree with Cresent Moon / Le 16 Septembre




Tras la muerte de la abuela, Yango abandonó la cabaña. Aparentemente todo seguía igual. Las mujeres preparaban los manjares para la ceremonia funeral. La luna se alzaba sobre el sicomoro. Los hombres, en la distancia, conversaban entre murmullos. Pero había cierto halo alrededor de la luna ─el cambadé─ que había dejado de apreciarse para siempre. Y un cruzarse las miradas de dos personas que no se conocen, pero sienten mutua y repentina confianza ─ lendoyare─, que nunca más se experimentaría. Y una forma de acariciar la espalda de los niños, haciendo una cosquilla juguetona ─kiliayáser─ que nadie volvería a repetir. Con la abuela moría la lengua antigua, de la que todo nuestro pueblo, menos ella, habíamos renegado.


Este microrrelato ha recibido un accesit en el concurso celebrado con motivo de la V Microquedada Relatista, categoría de no asistentes, y forma parte de una publicación que se puede descargar aquí.

V Microquedada Realista Microrrelatos y Tuneados Premiados

15 feb 2015

Huéspedes

Mujer peinándose, de Wladislaw Slewinski


Ella no tiene maña para recogerse el pelo. Luce una melena pelirroja y agreste que me sirve de nido. A mí, a su profesor de yoga y a un ingeniero en paro. Los tres condenados a entendernos. Cada vez que disputamos por el territorio, se cepilla con furia y salimos despedidos. No te imaginas lo difícil que es volver a conquistarla. Además, nos lo tiene advertido: si seguimos dándole quebraderos de cabeza, se hace un corte a lo garzón.

Cuarto lugar en la Marina de Ficticia de enero de 2015. Jurado: Celia Carnovale.

9 feb 2015

Retahílas

Fotografía de  Maruch Sántiz Gómez

Te cuento despacio, como quien desgrana una mazorca: compré frijoles, reñí con la vecina, tardó en secarse la colada, hoy no me duele la pierna renca. Tú escuchas en silencio, sin ojear el periódico ni prender el televisor. Con esa atención nueva que nunca me prestabas antes de morirte.

25 ene 2015

Blanca

Franz Jüttner (1865-1925)
Cada domingo aprovechan el asueto para cubrirla de flores: rosas en primavera, jazmines en verano, en noviembre siempre crisantemos. A través de la tapa de cristal la contemplan embobados. El tiempo, detenido en la muchacha, ha conservado su tez de nieve, las mejillas sonrosadas y el cabello de ébano. En cambio ellos son ya tan ancianos que tienen miedo de olvidar que un día, en la casita del bosque, fueron siete más una. Intuyen que se ha producido una grieta en el cuento, que algo ‒o alguien─ debería haberla despertado. Ignoran que en este microrrelato solo caben ocho personajes.

Con este relatillo me clasifiqué para la segunda ronda de la Copa ENTC. Las premisas eran: un un máximo de 100 palabras con un color en el título, las palabras domingo y noviembre en el relato y un total de ocho personajes. 

8 ene 2015

Travestidos

Lobos, de Manuel Gil Pérez


Me equivoqué al pensar que este pellejo lanudo y demasiado estrecho me ayudaría a sobrevivir. Al ataque constante de mis verdaderos congéneres, se suma el hostigamiento de quienes deberían ser mis hermanos de adopción: hoy en día, todo cordero que se precie luce una correosa piel de lobo.

Relato publicado en el blog Cincuenta palabras.

1 ene 2015

Nueva vecina

Óscar, the grouch (el gruñón), personaje de Barrio Sésamo


Desde que llegó al barrio, tan linda, con aquellos ojos soñadores, me agazapaba cada noche entre la basura y, a través de una rendijita, la miraba pasar. Con la primera luna llena la oí aullar, al tiempo que su piel se cubría de pelo áspero y desordenado, como el mío. Entonces sí. Salté desde el fondo del cubo y nos comimos a besos. 


Versión extendida de un microrrelato escrito para las XIV Microjustas Literarias en el que Grouch (en la imagen) debía vivir una historia de amor con Dreamy, una loba dormilona.

28 dic 2014

Última entrada

Me preocupa que mi identidad virtual comience a desplazar a la auténtica: tiendo a considerar amigos a quienes no son más que simples contactos y dedico demasiado tiempo a un gran escaparate en el que todos buscan ser oídos, pero nadie desea escuchar. Por ello, es mi propósito para el nuevo año abandonar mi actividad en la red, no sin antes despedirme de todos los que habéis seguido fielmente mi blog durante los últimos años.

Terminó de revisar el texto y, antes de dar al botón de publicar y de compartirlo en Facebook, Twitter y Google +, se apresuró a añadir:

Sé que no me va a resultar fácil, os mantendré puntualmente informados de mis progresos.

Relato participante en el mes de diciembre en ENTC con el tema "Tras las campanadas de Año Nuevo".