9 feb. 2017

Soñando con ser venta

Castillo de Consuegra (Toledo)

El último de sus moradores, un enano que recibía a los andantes con toques de trompeta, falleció hace más de tres siglos. Desde entonces el inhóspito castillo no recibe visita. Mil veces ha rogado al mago que el puente levadizo se vuelva zaguán acogedor; las torres almenadas, cámaras con balcones corridos, abiertos a la luz y el aire; las mazmorras, bodegas que atesoren los caldos de la Mancha; que en el patio de armas crezca una parra rumorosa de pájaros y las caballerizas se vuelvan garajes donde alojar los rocines metálicos que montan las gentes de hoy en día, esas que recorren el mundo buscando manjares y camas mullidas. Pero es inútil, los encantamientos que lograba en un instante la imaginación de su simpar enemigo no los consigue el triste Frestón con todo el poder de su magia.