2 may. 2017

Cara a cara

Cow boy bathroom

Apuraba con la navaja los restos de jabón cuando la vio acercarse, una sombra reflejada en el trozo de cobre pulido que le servía de espejo. Él, que había jurado no morir de espaldas, aún tuvo tiempo de girarse, desenfundar y vaciar los dos cargadores. En seguida un infarto paró el corazón del pistolero más rápido del Oeste y ella se retiró con el deber cumplido, un agujero de bala en el cráneo y otros once labrándole de encajes la hoja de la guadaña.

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