8 abr. 2017

Partida de Ogigia

Beckmann, Max, Odysseus and Calypso


En vano compartió con su amante las tiernas palabras del amor, el lecho y las caricias. En vano recorrió los lupanares de la lejana Siracusa para aprender nuevas técnicas amatorias. En vano le ofreció la inmortalidad, pues la peor de las muertes es preferible para él al tedio que lo embarga. Ahora que ha recibido la orden de dejarlo partir, no le resta más que el orgullo de la magnanimidad: le proporciona madera para construir el navío que se lo llevará para siempre, lienzo para las velas, hilo para las jarcias, víveres frescos y espumoso vino. Sólo al verlo alejarse se desata las trenzas, se araña las mejillas, las cubre de ceniza y da rienda suelta a la rabia y al desconsuelo. Cuando el brillo de los primeros rayos de sol se refleja en sus lágrimas, el viajero, alegre, las confunde con las últimas estrellas del amanecer. Mientras tanto, ella advierte que la hermosa isla, sus bosques y fuentes, su cueva acogedora, se desdibujan como una acuarela demasiado aguada. La bella Calipso no es ya protagonista, sino un episodio más en la vida de Ulises, el navegante.

Primer lugar en la Marina de Ficticia, febrero de 2017. En esta ocasión la jurado fue Miriam Chepsy.

6 comentarios:

  1. Respuestas
    1. Me alegra que te guste, Ximens, tú eres un experto, Un abrazo.

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  2. Qué bonito introducirse de esta manera en la mitología. Muy hermoso Elisa.
    Besicos muchos.

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    1. Qué alegría encontrarte por aquí, Nani, un abrazo.

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