9 feb. 2017

Soñando con ser venta

Castillo de Consuegra (Toledo)

El último de sus moradores, un enano que recibía a los andantes con toques de trompeta, falleció hace más de tres siglos. Desde entonces el inhóspito castillo no recibe visita. Mil veces ha rogado al mago que el puente levadizo se vuelva zaguán acogedor; las torres almenadas, cámaras con balcones corridos, abiertos a la luz y el aire; las mazmorras, bodegas que atesoren los caldos de la Mancha; que en el patio de armas crezca una parra rumorosa de pájaros y las caballerizas se vuelvan garajes donde alojar los rocines metálicos que montan las gentes de hoy en día, esas que recorren el mundo buscando manjares y camas mullidas. Pero es inútil, los encantamientos que lograba en un instante la imaginación de su simpar enemigo no los consigue el triste Frestón con todo el poder de su magia.

5 comentarios:

  1. Se está mejor de castillo, aunque te abandonen.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. ¡Eres un soñador, Miguel Ángel! O un quijote...

      Eliminar
  2. * Buenas palabras. No obstante, el pie de foto está equivocado. No es el castillo de Consuegra, en Toledo. Es el castillo de Manqueonpese, en Ávila.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Pues tienes razón, el caso es que lo encontré en una página en la que el resto de las fotos son del de Consuegra. Tendré que cambiar la foto, porque aquí pega un castillo manchego.

      Eliminar
  3. Qué bien Elisa, ese dar la vuelta al Quijote, el encantador encantado. Magustao.

    ResponderEliminar

¡Gracias por comentar!