25 ene. 2015

Blanca

Franz Jüttner (1865-1925)
Cada domingo aprovechan el asueto para cubrirla de flores: rosas en primavera, jazmines en verano, en noviembre siempre crisantemos. A través de la tapa de cristal la contemplan embobados. El tiempo, detenido en la muchacha, ha conservado su tez de nieve, las mejillas sonrosadas y el cabello de ébano. En cambio ellos son ya tan ancianos que tienen miedo de olvidar que un día, en la casita del bosque, fueron siete más una. Intuyen que se ha producido una grieta en el cuento, que algo ‒o alguien─ debería haberla despertado. Ignoran que en este microrrelato solo caben ocho personajes.

Con este relatillo me clasifiqué para la segunda ronda de la Copa ENTC. Las premisas eran: un un máximo de 100 palabras con un color en el título, las palabras domingo y noviembre en el relato y un total de ocho personajes. 

19 ene. 2015

Límites

Ala de una carraca azul, de Alberto Durero


Es cuestión de constancia. Basta con recortarles las puntas doradas de las alas. No se les causa daño, ni se les condena a la inmovilidad, simplemente se reduce el alcance de su vuelo para poder mantenerlas siempre a tiro. Y sí, es cierto que pierden lo vistoso del plumaje, pero no se preocupe, con el tiempo volverá usted a dejarlo crecer a su libre albedrío. Cuando las haya sujetado la costumbre.

Este es uno de los relatos finalistas del mes de diciembre en La Microbiblioteca. Comparto la alegría con Rosa Martínez, Ernesto Ortega y Gustavo Donat Pons.

12 ene. 2015

Vidas imaginarias

Don Quixote, de Eleazar


Era un hidalgo alunado, presto a enzarzarse en disputas y bravuconadas, a quien nadie hubiese prestado atención si no fuera por su ingenio fabulador. Sin haber salido jamás de su lugar manchego, contaba aventuras de duelos, batallas, cautiverios, fugas y rescates tal como si las hubiese vivido y pintaba las maravillas de Italia, la ferocidad de los turcos y las prisiones de Argel de tal suerte que a sus vecinos les parecía estarlas contemplando a su sabor. Incluso le creían cuando afirmaba que había quedado manco en Lepanto, aunque en el ardor de la narración, ambas manos se agitaban a la par. Solían escucharlo embobados un rústico llamado Sancho y una moza jaquetona con la que tenía amores, aunque nunca le propuso matrimonio por temor a una sobrina que lo tenía medio dominado y no quería perder los derechos de la herencia.


Segundo lugar en la Marina de Ficticia del mes de diciembre. Muchísimas gracias a Josep M. Nuévalos por su veredicto y, sobre todo, por el generoso comentario al micro.

8 ene. 2015

Travestidos

Lobos, de Manuel Gil Pérez


Me equivoqué al pensar que este pellejo lanudo y demasiado estrecho me ayudaría a sobrevivir. Al ataque constante de mis verdaderos congéneres, se suma el hostigamiento de quienes deberían ser mis hermanos de adopción: hoy en día, todo cordero que se precie luce una correosa piel de lobo.

Relato publicado en el blog Cincuenta palabras.

1 ene. 2015

Nueva vecina

Óscar, the grouch (el gruñón), personaje de Barrio Sésamo


Desde que llegó al barrio, tan linda, con aquellos ojos soñadores, me agazapaba cada noche entre la basura y, a través de una rendijita, la miraba pasar. Con la primera luna llena la oí aullar, al tiempo que su piel se cubría de pelo áspero y desordenado, como el mío. Entonces sí. Salté desde el fondo del cubo y nos comimos a besos. 


Versión extendida de un microrrelato escrito para las XIV Microjustas Literarias en el que Grouch (en la imagen) debía vivir una historia de amor con Dreamy, una loba dormilona.