27 nov. 2014

Reacomodo

The secret, Richard Lindner

Cansado de que mis intentos de seducción se estrellaran contra su indiferencia, decidí casarme con la hermana de mi amada. Estaba convencido de que los inevitables encuentros familiares terminarían por hacerle descubrir que yo era el amor de su vida. Fracasé. No solo me rehuía en cumpleaños, bautizos y funerales, sino que al poco tiempo tuve que asistir, vestido de etiqueta, a su boda con un adonis rubio al que mira con ojos de ternera enamorada. Por fortuna, he encontrado la forma de aliviar mi despecho. Desde que el adonis me busca a escondidas en cada ceremonia, he comprendido que no soy el único que se casó teniendo en mente un plan alternativo.

Publicado en el Arca Ficticia por ser el microrrelato ganador en la Marina del mes de octubre. La jurado en esta ocasión fue Lucila Herrera y el tema "Plan B".

23 nov. 2014

Marcada

Espaldas, de Antonio López

La espera a la salida del trabajo y le pone la mano entre los muslos. La siente estremecerse, húmeda y entregada. Basta una seña para que lo siga a la cafetería más cercana y baje tras él las escaleras. Allí mismo, en el servicio de caballeros, la coloca de espaldas y la penetra con rabia, haciéndola gritar. Mientras, filma su nuca y sus gemidos, la melena sudorosa y la cicatriz inconfundible que le dejó en el hombro. Ella sabe que mañana su nuevo novio recibirá ese vídeo, como lo recibieron todos los que hubo antes. Y que él no volverá a buscarla. Salvo si necesitara dejar claro que esa mujer, que un tiempo fue la suya, sigue teniendo dueño.

Microrrelato publicado en el Arca Ficticia por haber ocupado, junto a otros cinco textos el primer lugar en la Marina del mes de septiembre. La jurado fue Adela Celorio y el tema, "amores tóxicos".

3 nov. 2014

Recreo

Petite wallpaper, de Mathilde, en Deviant art

Toca la sirena. Nerea sale al sol del patio y marcha hacia el corro de chiquillas que parlotean alegres mientras organizan la partida de balón tiro. Cuando la ven llegar, explota un silencio salpicado de risas contenidas. De pronto, a la voz de la capitana, una rubita de ojos claros, el grupo echa a correr tras la pelota.

Nerea queda plantada en medio del albero. Da media vuelta. Se acerca al escalón donde una criatura gruesa, de ojos bovinos, devora su pan con chocolate y le hace, entre dientes, la misma pregunta de todos los días.

—¿Jugamos a los cromos?

Creo que lo mejor de ganar una semana el Wonderland, que siempre hace ilusión, es que hagan un comentario sobre tu microrrelato tan halagador como el que se puede escuchar haciendo clic en la flecha del reproductor. Y oírlo en catalán y entenderlo también me ha encantado. Muchas gracias a Rosa Gil por su amabilidad y por mantener este concurso que tanto nos gusta a los micrrorrelatistas.