3 jun. 2014

Penélope

Penélope, Laertes y Telémaco

Las urgencias de los jóvenes pretendientes la dejaron siempre insatisfecha. Por eso cada noche convoca a Laertes para comprobar las medidas del sudario. Pero es ella la que se envuelve en él, inmóvil como una muerta. Y es el anciano quien tira del hilo y lo desbarata mientras la lengua y los labios de su boca sin dientes se demoran al recorrer la dulce piel que va quedando al descubierto.

2 comentarios:

  1. Felicitaciones a la mini más votada de marzo. Un abrazo.

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    1. Gracias, Mónica, ganar el concurso es lo mejor, pero los votos de la porra son más :-).

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