27 mar. 2013

Aritmomanía


Jasper Johns, Números en color


Quince novias, de las cuales cinco altas, cuatro rubias, dos extranjeras y una bisexual. Doscientas veinte amantes ocasionales. Diez mil setecientos catorce besos, el treinta por ciento con lengua. Tres mil seiscientos veinticuatro polvos con una duración media de veintisiete minutos con trece segundos… Contabilizaba su vida amorosa en una Moleskine de tapas rojas que dejó de actualizar desde el momento en el que conoció a la dulce Inés y se enamoró como un becerro. Y ella de él. Hasta el día en que la muchacha, buscando una aspirina para su cefalea crónica, descubrió la dichosa libreta. Lo abandonó sin miramientos por temor a verse convertida en otro número más. Él, destrozado, retomó sus hábitos: diecisiete días y quince horas de dolor intenso, dos meses de desconsuelo, seis de añoranza, dos mil ochenta y cuatro lágrimas.

Aritmomanía es mi contribución en Esta noche te cuento al tema del mes: 2084. En esta ocasión fuera de concurso porque formo parte del jurado del mes de marzo.

15 mar. 2013

Constante

"Y restos de lágrimas en las mejillas", anota mecánicamente, sin prestar atención a lo absurdo del hecho. Un instante después, la mujer contempla cómo dos gruesas gotas surgen de las cuencas vacías. Aterrada, abandona el pincel con el que lo limpiaba de restos de tierra y raicillas y recoloca el cráneo en su lugar. Un temblor estremece el conjunto de huesos. Cuando la paleontóloga, atribuyendo la visión al cansancio, abandona el laboratorio, la falange carcomida de un índice restaña el llanto del pómulo de su compañera y los amantes, estrechando su abrazo de siglos, vuelven a descansar en paz.


Aunque estuvo cerca no pudo ser, dos votos a favor y tres en contra me descabalgaron de ser ganadora semanal en ReC,  pero me lo pasé de bien... Mi familia crúcida siguió el programa y lo comentó por WathsApp a tiempo real, mis despojados colegas microrrelatistas me animaron en el Face y mis amigas del grupo literario "Se me paren los pulsos" (porque nosotras somos mucho de doña Concha Piquer) me dieron todo su cariño. Otra vez será, pero que me quiten lo bailao. A continuación se puede escuchar el audio del programa, con la lectura de los tres relatos finalistas y la votación

13 mar. 2013

Liebster Blog


Carlota Bloom o Ana Infante, que tanto montan, me hace el honor de concederme el Liebster Award. Carlota es una de las profesoras que buscan una forma nueva de enseñar Lengua y Literatura, echando mano con frecuencia de las nuevas tecnologías, un paseo por su blog  En ocasiones... leo libros (cinco añitos, cinco, en la red) puede dar idea de su excelente trabajo. Además de por este detallazo le estoy muy agradecida porque ha llevado alguno de mis relatos a su aula, qué mayor ilusión puede haber para una profe-aprendiz-de-escritora como yo.  

Estas son las normas que conlleva la aceptación del premio

  1. Nombrar a quien lo concedió y agradecerlo. 
  2. Contestar las 11 preguntas que aparecen más adelante. 
  3. Decir 11 cosas sobre ti. 
  4. Conceder el premio a 11 blogs con menos de 200 seguidores. 
  5. Formular 11 preguntas que deberán contestar los blogs premiados. 
  6. Seguir al menos al blog que te ha otorgado el premio. 
  7. Informar a los blogs a los que les das el premio. 


Estas son mis respuestas:

1. ¿Cómo surgió el blog?
Después de hacer un taller de escritura, comencé a participar en el concurso mensual que celebraba por entonces la desaparecida página Minificciones.com.ar, después conocí La Marina, el taller de minificción de Ficticia, que también convoca mensualmente un concurso. Algunos de mis textos fueron seleccionados y premiados, eso me dio seguridad y me animé a compartirlos.

2. Una afición...
Triscar por el monte, o, más técnicamente, el senderismo.

3. Una manía...
Mi marido y mis hijos dirían: ¡Internet!

4. Un sueño por cumplir...
Vivir una larga temporada en otro país.

5. Un color...
El rojo.

6. No puedo vivir sin...
Hay que poder vivir prescindiendo de todo. Pero a quién más echo en falta cuando llevamos unos días separados es a mi marido.

7. ¿Película romántica o de miedo?
Comedia, una buena comedia es lo más difícil de encontrar, algo así como El apartamento, Mujeres al borde de un ataque de nervios, Qué he hecho yo para merecer esto...

8. Estación del año favorita...
Primavera, a pesar de mi alergia al polen.

9. Un proyecto...
No llega ni a proyecto, pero me gustaría publicar algún día un libro de micros.

10. Un libro...
Aquel al que se pueda volver sin que decepcione en las sucesivas relecturas. Por ejemplo, El Quijote.

11. Una persona que me inspire...
Todas las personas pueden ser fuente de inspiración, tanto los vivos como los muertos.

Por último, estos son los blogs que premio:

  1. El blog oculto, de José María González-Serna, de José María González-Serna, profesor, estupendo escritor y blogvelero veleidoso.
  2. Puros minicuentos, de Rubén Pesquera Roa, a quien creo que le debo algún oso. ¿O será él quien me lo debe a mí?
  3. Papeles sueltos, de Mónica Brasca, una microrrelatista que se estrena en Internet pero que pisa fuerte (ya ha sido ganadora mensual en La microbiblioteca en dos ocasiones).
  4. Sur, de Ignacio Bisbal, un fotógrafo descubriendo un nuevo hemisferio.
  5. Desde Alájar, de Joaquín Velasco, otro fotógrafo con mucho ojo para lo mínimo (aunque no sólo).
  6. Tengo que contarte, de Esperanza Temprano, compañera de fatigas en estos momentos. Qué voy a decir de su delicada forma de sentir y de expresar lo que siente.
  7. Contando las horas, de Rocío Romero Peinado, para que se anime a seguir manteniendo su blog, aunque sea a poquitos.
  8. A pie de aula, de Lourdes Domenech, aunque Lourdes tiene todos los reconocimientos del mundo, maestra de maestras en el uso de las nuevas tecnologías en el aula como es, está pasando un mal momento y quiero mandarle un abrazo desde aquí.
  9. Secret Garden, de María Luísa Tomán Martín, que domina el hiperbreve como nadie y, por lo poco que sé de ella, el arte de vivir.
  10. La callejuela de las palabras, de Raúl Gómez, porque une imaginación y buena escritura y, además, él sabe por qué.
  11. Y el once lo dejo vacío, porque hay tanta gente a la que me gustaría nombrar que los meto a todos aquí, bien apretados.

11 mar. 2013

Otelo en el museo 2


Otelo en el museo ha sido uno de los relatos seleccionados del mes de febrero en el concurso Esta noche te cuento junto a textos de Gabriel Bevilaqua, Ana Fúster y Raúl Ariza. Como no lo había publicado en el blog lo hago ahora, en una versión ligeramente más extensa que la que participó en la convocatoria. Agradezco al jurado el reconocimiento y a JAMS la organización de un concurso que cada vez tiene más éxito de participación.

Gonzalo Bilbao, Una muchacha con mantón (Museo Carmen Thyssen de Málaga)
 y La Toilette (Museo de Bellas Artes de Sevilla).


Otelo en el museo


Nunca debimos llevarla a sala XIX. No correspondía a la misma época que el resto de los cuadros y su figura casi infantil, envuelta en los delicados tonos de la seda, desentonaba entre aquellos militares de casacas chillonas y sables al cinto. Sin embargo, el director fue inflexible: había que liberar espacio para la exposición temporal y Una muchacha con mantón era un reclamo demasiado atractivo para relegarla a los almacenes. Procuré tranquilizarla con palabras y caricias furtivas, pero cuando a las ocho terminó mi turno su carita pálida seguía deformada por el miedo.

El estruendo tuvo que ser horrible, solo la maldita costumbre de llevar los auriculares tapando los oídos explica que el vigilante de noche no lo oyera. Lucharon por ella como lobos en celo. Cuando llegué, el rojo de la sangre dejaba regueros en los lienzos de los vencidos y el triunfador se erguía en el suyo con el aire arrogante de quien conquista un territorio. La prisa por recuperar su lugar le había hecho olvidar el arma sobre un banco y llevaba desabrochada la bragueta. Entonces la vi a ella. Aún no se había puesto la camisa, pero se recolocaba, coqueta, la flor del pelo. Las mejillas se le habían coloreado y una sonrisa satisfecha borraba de su cara la inocencia antigua. De los demás  juro que soy inocente, pero los dos últimos sablazos, esos si fueron míos. 

9 mar. 2013

3 mar. 2013

Conjeturas

Fotografía de Isabel Segura Boutry

Papá estaba siempre fuera. Tal vez porque Mila todavía hablaba con media lengua y a veces le corría, como de caracol, una baba lenta y espesa por las comisuras. O porque tenía que trabajar mucho para pagar un colegio tan caro. Cuando llegaba la besaba, le decía que la quería y presumía de que, si se la pidiera, le traería la luna.

Alguien olvidó colocar la tapa al pozo del jardín. Tal vez ella pensó que aquel círculo blanco oscilando en el fondo era el regalo tantas veces prometido.