5 ago. 2011

Correspondencia


Desde que una noche de galerna él no regresó de la mar, ella dibuja en la arena: “Te quiero, Antón”. Luego, contempla cómo las olas se llevan sus palabras. 

Al bajar la marea, vuelve a la playa presurosa y encuentra la respuesta, escrita con la letra torpe del marido: “Yo también, Carmiña”.

Este microrrelato participó en la Sortija de las II Microjustas literarias y, además, fue elegido por Acuática para leerlo en la Antología oral de microrrelatos. Se puede escuchar aquí (junto a los demás micros del encadenado).