28 mar. 2011

Haciendo cuentas

Escuela



Ocho por tres. Escribo un siete, me llevo tres. El maestro da un rápido vistazo a la tarea. Otra vez todas mal, vocifera. Borro con cuidado, la hoja está a punto de agujerearse. Suena el timbre y se desencadena un estrépito de sillas. Don Eustaquio abre, cachazudo, el periódico, mientras pronuncia los nombres de los que se quedan sin recreo. Cuando se oye el mío, el gordo Tejada, rodeado de sus compinches, me lanza una mirada burlona que no consigue esconder su fastidio: hoy tendrán que tomarla con otro. 

Retomo el cuaderno de cálculo. Ocho por tres veinticuatro, me llevo dos. Los rayos de sol, que se filtran a través de la persiana, dibujan rayas amarillas en la pizarra.

Publicado en El Microrrelatista

23 mar. 2011

Diosas del Himalaya

Fotografía de * hiro008

Desde los bosques de rododendros asciende a las zonas más inhóspitas, temeroso de ser descubierto, hasta que encuentra un ejemplar aislado, vencido por la altura y el frío. Selecciona cuidadosamente, sólo desea hembras de cuerpo aún caliente. Las despoja de su ropa de abrigo y de sus pesados equipos de escalada y acaricia repetidamente la piel lampiña que lo enloquece. Algunas expiran acunadas contra el pecho peludo, a estas se las reconoce por el rictus de felicidad que permanece dibujado en su rostro.

En la grieta de un glaciar secreto, donde la transparencia del hielo es más pura, las conserva, inmortalizadas en posturas inverosímiles, como los maniquís de un escaparate en rebajas.

16 mar. 2011

Filius philosophorum


Tras años de introducir dentro del crisol la mezcla de pelos, piel y esperma y de rodearlo con estiércol de caballo para mantener la temperatura, el viejo alquimista vislumbra por primera vez en su fondo la criatura quebradiza, casi sin sustancia, aún carente de vida. En secreto la alimenta con sangre humana hasta que, al fin, una madrugada lo despiertan sus gemidos desconsolados. Las impacientes manos del anciano extraen del recipiente un homúnculo de piel rosada, perfectamente constituído, aunque de un tamaño mayor del que imaginaba e, incapaz de calmar su llanto, reclama la ayuda de su joven criada que acude presurosa, se desabotona el corpiño, acerca al pequeño ser a su pecho y lo deja succionar hasta que se calma.

El entusiasmo por el éxito de su experimento no permite al sabio apreciar las ojeras de la muchacha, ni la repentina estilización de su cintura, ni el alivio que refleja su rostro. Mientras tanto, en el corral, las gallinas picotean el cadáver semitransparente de un hombrecillo diminuto.

Este micro fue uno de los cuatro premiados en la Marina de Ficticia el pasado mes de enero. En esta ocasión el jurado fue el dramaturgo y director teatral y psicoterapeuta Carlos Robles Cruz.

11 mar. 2011

Fantasía japonesa

The upper class (Kitagawa Utamaro)


De la unión de Amaterasu, diosa del sol, y del rey Yamatumi nació un varón al que pusieron por nombre Kijuro. Deseosa de que su hijo alcanzara la inmortalidad, Amaterasu tenía decidido desposarlo con una diosa; pero Kijuro, antes de cumplir quince años, se enamoró de una damita de la corte llamada Isako, a la que, temeroso de despertar los recelos de su madre, regaló un pai pai redondo, de seda blanca y mango de marfil, indicándole que lo utilizase durante el día para esconder su rostro y así pasar desapercibida. 

Durante veintiocho noches, aprovechando el descanso de Amaterasu, Kijuro e Isako gozaron de su amor, hasta que la número veintinueve, como se acercaba ya la primavera, la diosa adelantó su despertar y sorprendió a Isako mientras abandonaba el aposento de su hijo. Amaterasu, enfurecida, expulsó a la muchacha del reino y la condenó a vivir eternamente en la oscura bóveda del cielo. Desde entonces Isako, en su soledad, juega con su pai pai y lo abre y cierra lentamente, empleando en ello veintinueve días, doce horas y cuarenta y cuatro minutos: el tiempo exacto que duró su felicidad.

Publicado en El Microrrelatista

7 mar. 2011

Noche de bodas

Ejemplo de álbum de bodas digital


Pasa la noche sin dormir. Borra, retoca, compone, imprime a contrarreloj. No volverá a quedarse sin cobrar. Siempre hay que entregar el álbum de fotos antes de que los novios hayan tenido oportunidad de separarse.



Esta mini ha conseguido una mención en la Marina de Ficticia del mes de noviembre. 

1 mar. 2011

Cuenta 140

Arundo donax L., de José María Escolano

La llamaban La Caña por alta, espigada y trigueña. El anzuelo, la punta rosada de la lengua que humedecía su sonrisa.

Con este cebo conseguí que Montero picara y pesqué un puesto de finalista en el Cuenta 140 de la semana pasada. El tema, la caña, claro.