28 feb. 2011

De la agenda de un ángel caído

Fallen, fotografía de Braiiins en DeviantArt

Tareas pendientes:

  •  Arrancarme las plumas de las alas, por doloroso que resulte.
  •  Conseguir ropa que reemplace la absurda túnica color pastel.
  •  Encontrar trabajo de trapecista o bombero (me desenvuelvo bien en las alturas).
  •  Ahorrar para que me construyan un sexo (urge decidir cuál).
Y con este micro terminó mi participación en las Microjustas literarias, batida en la dura lid por No Comments. Me quedé lamiéndome las heridas de guerra y deseando volver a participar en un torneo tan divertido como lo fue este. El tema, evidentemente, fue "Ángel caído".

25 feb. 2011

Presagios

Abrazo, de Monserrat Gudiol
Ella, la que en sueños se desvanece cada vez que intenta alcanzarla, se dirige ahora hacia él y cae rendida entre sus brazos. Goza, incrédulo, su fortuna hasta que palpa el mango del puñal y ese reguero viscoso que, resbalando por la espalda de la muchacha, vuelve a arrebatársela.

Este es el segundo micro que participó en el Certamen de microjustas literarias. Aunque es el que menos me gusta, fue el único que verdaderamente ganó la lid, pues sí que encontró contrincante y gracias a él pasé a la siguiente ronda. En esta ocasión el tema propuesto era "Arma blanca".

23 feb. 2011

Maravillas

Music box, de Daywish, en Devianart.

Del cofre de marfil sacó una muchacha del tamaño de mi meñique. Al compás de los cascabeles que ceñían sus tobillos, cimbreaba la cintura y hacía aletear delicadamente sus brazos hasta que el mercader le ordenó  encerrarse de nuevo.  No tuve dinero para comprarla. En este frasco guardo la lágrima que derramó mientras retornaba al cautiverio.

Este es el primero de los micros con los que participé en el I Certamen de microjustas literarias convocadas por Ociozero. Con él pasé a la siguiente ronda sin ocasión de batirme, por falta de oponente. El tema propuesto era el mismo que da título al relato, "Maravillas". Esta versión es un poco más larga de la que participó allí, siete palabras más de las cincuenta que exigía el torneo.

19 feb. 2011

A cuatro bandas

Angel's stories, de Ana Aydillo


Veinte años de traiciones y disputas no han conseguido acabar con su matrimonio. Cuando ella amenaza con marcharse, él encuentra el regalo preciso que la reconquista; si es él quien decide abandonarla, ella lo enternece con nuevas e inspiradas caricias; si rompen de común acuerdo, un reencuentro casual reaviva la pasión. Y es que sus respectivos ángeles de la guarda son capaces de urdir cualquier estratagema con tal de permanecer juntos. Nunca se vio en el cielo un amor más constante.

13 feb. 2011

En la cola

Mercado de la calle Feria (Sevilla)

Viene casi a diario, sobre media mañana, aunque al pasar por caja lleve la cesta casi vacía —unos yogures desnatados, media docena de huevos, una bolsa de pan de molde, cosas así— y, siempre, su cuarto y mitad de hígado de ternera. En la cola de la carnicería nos cede el puesto amablemente. Pase usted, señora, no tengo prisa, es lo único que le oímos decir, casi en un susurro.

Todas piensan que es un muchacho tímido, con una educación de otros tiempos; ninguna parece darse cuenta de que, durante esa espera que prolonga todo lo que puede, su mirada no se despega de las manos de Amparito mientras estas cortan, pican y filetean las piezas de carne sanguinolenta. A la muchacha sí que parece afectarle, últimamente le noto un temblor nervioso cuando él está delante y ayer sin ir más lejos, pese a la destreza con la que siempre ha manejado el cuchillo, se hizo un buen tajo en la base del pulgar derecho. Sólo ella y yo nos dimos cuenta de cómo, a la vista de la sangre que manchaba la pieza de lomo, el chico sacaba la punta de la lengua y humedecía, con deleite, sus labios finos.

6 feb. 2011

Perfeccionista

Domador, de Magicomora en Deviantart

Aspiraba a ser el mejor domador jamás conocido. Sus fieras, sometido el instinto a la autoridad del látigo, eran capaces de alinearse ordenadamente,  de encaramarse en estrechos taburetes, de atravesar aros de fuego y de trenzar complicados pasos al ritmo de la música. El día en que, tras una amenaza de huelga, las sentó a negociar y consiguió que firmaran un convenio que detallaba las horas y condiciones de trabajo y estipulaba un periodo anual de vacaciones, alcanzó por fin su objetivo: la domesticación total.

Una versión de este microrrelato se publicó en el Vendaval de micros 2010, convocado por Pablo Gonz.