31 dic. 2010

De Un tal Lucas


Hace un par de días recibí los dos tomos de los cuentos de Cortázar que me enviaron Juan José Panno y Mónica Pano desde Cuentos y más. Falta me hacían, porque mis tomitos de bolsillo, sobre todo los de Alianza, estaban descuartizados después de tantos años y tantas lecturas. En un viaje relámpago a Madrid he aprovechado para enfrascarme en Un tal Lucas, creo que el único de los libros que no había leído hasta ahora, o al menos no  completo. El Cortázar más humorista y juguetón se pasea por cada una de sus páginas y, pese a que las circunstancias no eran especialmente propicias, nos arrancó unas risas con los escatológicos pudores de Lucas (no se los pierdan), sus traumatoterapias y sus sonetos rigurosos, acabados, tersos y frágilmente duros como huevos de gallina. 

De uno de los capítulos, Lucas y sus discusiones partidarias, traigo esta breve cita, pues al leerla no pude evitar acordarme del funambulista Gabriel, a quien se la dedico. Reflexión literaria trufada de guasa, pero no por ello menos certera.

[...] lenguaje e invención son enemigos fraternales
y de esa lucha nace la literatura,
el dialéctico encuentro de musa con escriba,
lo indecible buscando su palabra,
la palabra negándose a decirlo
hasta que le torcemos el pescuezo
y el escriba y la musa se concilian
en ese raro instante que más tarde
llamaremos Vallejo o Maiakovski.

Queridos escritores, que en el año 2011 le torzáis felizmente el pescuezo a la palabra para que el escriba y la musa se concilien.

27 dic. 2010

El aprendiz


Gracias a que las manos de mi padre acudían en mi ayuda cada vez que una cola de milano se me atravesaba o que la labor de la taracea exigía una destreza minuciosa, la ebanistería mantuvo el prestigio después de su muerte. De noche también se aparecían, aunque al menos tenían la decencia de esperar a que hubiésemos soplado la vela. A Lisetta no parecía sorprenderle que, a oscuras, mis torpes manazas se multiplicasen por dos, ni que la hicieran estremecerse como nunca antes; y yo habría disfrutado con ella si sus agradecidos gemidos no se empeñaran en gritar una y otra vez, en lugar de Tonnello, la palabra maestro.

El aprendiz fue uno de los dos micros que acompañaron el Pasen y vean que me dedicó Agustín Martínez Valderrama en Previsiones meteorológicas de un cangrejo, quiero dejarlo también aquí con la imagen que él le escogió y aprovecho para agradecerle de nuevo su amabilidad y sus palabras.

26 dic. 2010

Dos árboles tristes

Christmas Tree, de Justinaerni en Deviantart


Desinsectación

Ya no son mariposas lo que siento en el estómago cuando me acaricia. Esta Navidad adornaré el árbol con bolitas de alcanfor.

Espíritu navideño

Evita las calles comerciales en cuanto empiezan a alumbrarse con luces de colores, apaga la radio que tanta compañía le hace y arranca de un tirón las hojas del calendario. Es inútil, el árbol le crece por dentro. No lo engalanan ni cintas ni bolas, sino esos huecos viscosos que deja la ausencia.

Estos son los dos micros que aparecen publicados en la antología de la entrada anterior. Primero pasaron por la Marina de Ficticia, después por la Inter, y ahora están aquí, con su malaje a cuestas, pobrecillos.
17/2/2011 Malajes y todo, el segundo ha ganado la regata de diciembre en La Marina, y el primero ha obtenido tercer lugar compartido con otros cinco micros. ¡A ver si se les alegra la cara a los árboles!

25 dic. 2010

Antología de microrrelatos navideños

Esta es la sorpresa que nos han dejado en el árbol los cinco espadas de la Internacional Microcuentista. Muchas gracias a Martín, Esteban, Fernando, Daniel y Víctor.

Feliz Navidad a los ganadoras, a los seleccionadores, a los seleccionados y a todos los que pasen por aquí.


22 dic. 2010

El asistente

Old mafia, de Drink-me en Deviantart


Estaba seguro de que aquella le iba a gustar. Pequeñita, con las tetas grandes, la melena rubia y rizada y aire de colegiala pervertida. Cuando nos cuadra bien un negocio, me encarga que le busque una —de mi tipo, ya sabes— y se la lleve al Excelsior, donde la espera con una botella de Moët & Chandon, a veces me invita a la primera copa. Por la cara que puso cuando la vio, comprendí que la había cagado. Ella no se descompuso; antes de salir por pies, me dio tiempo a oírla decir: 
—Papi, por ser tú, te cobro el doble.

Esta fue mi contribución al Filandón 3.0 que se celebró el sábado pasado, un éxito por la participación y por la calidad de los textos presentados. Felicito desde aquí a los organizadores y... a esperar el próximo.

18 dic. 2010

Sinvivir

La esclava blanca. Jean-Jules-Antoine  Lecomte de Noüy, 1888

No era la más hermosa de mis esclavas, pero sí tan dispuesta y generosa que era imposible resistirse a su encanto. Quince años tenía cuando la peste la arrancó de mi lado y creí que el dolor jamás se apaciguaría.

No tardó en volver. Incapaz de soportar el sufrimiento ajeno, mi amada, a escondidas, aliviaba en el Érebo la sed de Tántalo y ayudaba a Sísifo a rodar la pesada roca montaña arriba. Cuando fue sorprendida organizando cuadrillas para que las sombras de los muertos dieran un respiro a la cansada espalda de Atlas, Hades, viendo su poder amenazado, la arrojó para siempre de su reino.

Y ahora que gozo de su compañía me consume la pena de saber que su inmortalidad, ese extraño don o castigo, aleja de mí toda esperanza de reencontrarla en el más allá.

10 dic. 2010

Caperucita en tiempos de Twitter

Caperucita Roja
Emilio Freixas (1939)

—Ay, lobo, ya no me devorás como antes.
—Son demasiados años repitiendo el mismo cuento, Caperucita.


Aunque ya había publicado este cuento acompañado por el resto de los hiperbreves que presenté al concurso Caperucita en tiempos de Twitter, no tengo más remedio que volver a hacerlo para celebrar que ha resultado ganador,  menudo alegrón. Y también porque se trata de una  versión es ligeramente diferente. En Cuentos y más me lo tradujeron al argentino y, mira por donde, creo que ha ganado con el cambio. Antes Caperucita se expresaba en un español  neutro, abstracto, y ahora en cambio me parece estar oyendo su voz, con acento porteño. 


Aprovecho para felicitar a No Comments, que ha recibido una de las menciones especiales del jurado.

5 dic. 2010

Más en 140


Cuelga de una percha, en la oficina de objetos perdidos, un amor en bastante buen uso. Nadie se ha interesado nunca por recuperarlo.

2 dic. 2010

Italo Calvino, sobre la brevedad.


Como para el poeta en versos, para el escritor en prosa el logro está en la felicidad de la expresión verbal, que en algunos casos podrá realizarse en fulguraciones repentinas, pero que por lo general quiere decir una paciente búsqueda del mot juste, de la frase en que cada palabra es insustituible, del ensamblaje de sonidos y conceptos más eficaz y denso de significado. Estoy convencido de que escribir en prosa no debería ser diferente de escribir poesía; en ambos casos es búsqueda de una expresión necesaria, única, densa, concisa, memorable.

Es difícil mantener este tipo de tensión en obras muy largas. […] La longitud y la brevedad del texto son, desde luego, criterios externos, pero yo hablo de una densidad particular que, aunque puede alcanzarse también en narraciones largas, encuentra su medida en la página única.


Italo Calvino, Seis propuestas para el próximo milenio, Madrid, Ediciones Siruela, 1998, pp. 60-61

Publico estas líneas del maestro Calvino porque creo que responden a una pregunta que me hizo Julio hace un tiempo, porque le pueden gustar a Gabriel, amigo de citas literarias, y para recomendar, a los que no las conozcan, que anoten las Seis propuestas para el próximo milenio en su agenda de lecturas imprescindibles.