30 oct. 2010

Los versos de Miguel Hernández inundan la Red

Miguel Hernández dibujado por Benjamín Palencia
Hoy se cumplen 100 años del nacimiento de Miguel Hernández, poeta al que hemos ido recordando en Internet con numerosas actividades. Hagamos que la Red se inunde con sus versos.
Un hogar en el árbol

Un día Nita vio un nido en el árbol, que había junto a su ventana.
-¡Toñito! -dijo a su hermano-. Se ve un nido en el árbol. Y dentro hay huevos. ¡Uno, dos, tres, cuatro huevos!
En esto, vino un pájaro loco al árbol, se fue derecho al nido y se sentó sobre los huevos.
¡Mira! ¡Mira! -dijo Toñito-. Hay un pájaro. Es el pájaro madre.
-¡Si! -dijo Nita-. Yo veo al pájaro padre también. ¡Qué feliz es!
Una mañana Toñito dijo: “¡Ven conmigo Nita! Mira el nido ahora”.
Nita miró el nido. Adivina qué vio dentro.
-¡Ooooooh! -dijo la niña-. ¡Uno, dos, tres, cuatro pájaros pequeñitos! ¡Qué graciosos pájaros tan pequeñitos!
Pronto los pajaritos se hicieron grandes. Y querían volar.
-Mira -dijo uno de ellos a los otros!- Yo puedo volar. ¿Queréis verme volar?
¡Hop, hop, hop! Y el pajarito que quería volar cayó en tierra al intentarlo.
Vino el pájaro madre. Y también vino el pájaro padre.
Ellos no podían ayudar a su hijito, que se les había escapado del nido.
Pero Nita le cogió al pie del árbol.
-¡Ven aquí, Toñito! -dijo la niña-. Este pequeñito cayó del nido. Nosotros debemos ayudarle.
Tomó Toñito el pequeño pájaro, subió con él delicadamente sobre el árbol y le puso dentro del nido. Un día el pájaro padre dijo:
-¡Venid, venid, venid, hijitos míos, pajarillos de mi corazón! Ahora ya podéis volar. ¡Volad, volad conmigo!
El pájaro madre también dijo:
-¡Volad, niñitos míos y del aire! ¡Volad, volad conmigo!
Y los cuatro pajarillos echaron a volar. Y el pájaro padre iba delante. Y el pájaro madre iba detrás. Nita y Toñito les despidieron gritando:
        Hasta la vuelta, pequeñuelos
        y que no os vayáis a perder
        en las estrellas de los cielos.
        Venid siempre al atardecer.


                Miguel Hernández (Tomado de El Cultural)

Pativanesca se suma a la iniciativa del portal el portal Leer.es y los blogs A pie de aula, Blogge@ndo, Repaso de lengua y Tres Tizas para inundar los blogs y las redes sociales con los versos del poeta, aunque en lugar de un poema he elegido uno de los relatos que escribió Miguel en la cárcel para su hijo Manolillo, usando como soporte papel higiénico.

Si deseas escuchar algunos de sus poemas puedes visitar la antología poética realizada por un grupo de profesores en Voxopop.

23 oct. 2010

Desparejados

Hojas de otoño en Galaroza

La tortuga se escondió debajo de la piedra grande. Fue el primer indicio del otoño. Hoy ha aparecido la lluvia. Debajo de la cama, hecho un gurruño y cubierto de pelusas, un calcetín gris con lunares rojos desbarata el alegato contra la melancolía que me esfuerzo en construir cada mañana, el brillante abogado rebatido por un triste despojo. Y tan desarbolado como él, tecleo maquinalmente un número. El que eliminé de la lista de contactos y no consigo borrar de mi propia e imperfecta memoria.

R.A. ha tenido la amabilidad de avisarme de que este micro ha sido seleccionado en el Concurso de Microrrelatos de Abogados del mes de octubre. Las palabras que debían ser incluidas este mes eran alegato, indicio, calcetín, tortuga y lluvia.

17 oct. 2010

Reincidente

Imagen de Alejandro Gelaz



Mientras yacía sobre el helado suelo del lager recibiendo las patadas del capataz  reviví fugazmente anteriores encuentros: me vi agonizando en el banco de la galera turca, atravesado por el tridente de un reciario en la arena de Pompeya, aplastado por el bloque de piedra que acarreaba para cimentar el palacio de Persépolis. Sin siquiera la esperanza de alcanzar el eterno descanso, seguí dócilmente, una vez más, al ángel de la muerte.

10 oct. 2010

De natura angelorum




Arcangelus Michael, de José Luis Muñoz


Intentando evitar que los ángeles, al caer el sol, abandonaran sus puestos en los coros y descendieran en bandadas a la tierra para acariciar a las muchachas dormidas, Dios ordenó a Miguel que los castrase con su espada de fuego. Es bien sabido que esta mutilación permitió que sus voces alcanzaran tesituras de agudeza insospechada; y que dio origen a profundas controversias sobre su sexo; pero no que, solitarios y furtivos, algunos continúan desertando al anochecer, indiferentes al miedo y al castigo: los que sueñan con entregarse a los muchachos.

7 oct. 2010

Del canto de los ángeles


Templanza, de José Luis Muñoz

Los ángeles, al caer el sol, piensan que éste se hunde para siempre en las tinieblas y lo despiden con cánticos desgarrados, que el discurrir de la noche transforma en fúnebre salmodia. Al amanecer, el inesperado regalo de la luz les inspira himnos melodiosos y alegres, cuajados de aleluyas. Así, un día tras otro, la ausencia del don de la memoria les permite sufrir la áspera condena de ser eternos.

6 oct. 2010

Costumbres de los ángeles





Al caer el sol los ángeles empezaron a agitar sus alas con tan inusitada violencia que las últimas sombrillas salieron volando y obligaron a retirarse a los bañistas rezagados. Las siguieron las hamacas, las farolas del paseo marítimo, las boyas que marcaban las zonas de baño, las duchas y los quioscos de bebidas. Tras el vendaval nos cogimos de la mano y paseamos por la playa como si estuviésemos estrenando el mundo. Tú asegurabas que aquel acelerado batir era su forma de celebrar nuestra felicidad. Yo estoy convencido de que reaccionan así cuando mueren de envidia.